Claves para el bolsillo

Mientras llega a Mendoza ¿cuánto menos compra el nuevo papel moneda de $10 mil?

El nuevo papel moneda nace con menos poder de compra. Proponen que cada ticket detalle impuestos de lo que pagamos. ¿Cuántos billetes de 10 mil hay en Mendoza?

Por Miguel Ángel Flores

Destinado a ser, al menos hasta fin de año, el papel moneda de mayor denominación entre los billetes circulantes, el nuevo de $10.000 empieza a abastecer a cajeros automáticos y de a poco a comercios de Mendoza. Pero gestado con inflación, nace complicado: ¿cuál es el poder adquisitivo o de compra que asegura en principio?.

Lo cierto es que, más allá de convalidar la suba de precios y la devaluación, el papel con la figura de Manuel Belgrano y María Remedios del Valle probablemente, como otros, pierda fuerza con el tiempo.

"En realidad, el nuevo billete de 10.000 equivale a uno de $5.800. Es lo que te queda para tus compras después de pagar un 42% de impuestos en el súper", ilustra el abogado y contador Matías Olivero, presidente de Lógica, una ONG creada para crear "conciencia fiscal en la sociedad".

Por lo pronto, y con esa consideración, a Mendoza llegaron $250 mil millones en lo que va de mayo como primer envío del Banco Central al Tesoro local. Estiman que para que circule masivamente habrá que esperar al menos hasta julio o agosto.

Según Sergio Giménez, de la Bancaria en Mendoza, " es una cifra que puede ser importante, pero no significativa para el uso cotidiano, porque dividido ese volúmen por 10 mil no alcanza para la recarga de los cajeros automáticos".

Es que la extracción promedio en números de hoy en la provincia, oscila entre los $25.000 y $30.000. Una cifra que queda desactualizada de un día al otro con el poder corrosivo de la inflación a la hora de afrontar las compras y otros compromisos.

billete 10000.jpg

Qué pasa en Mendoza: ¿para cuánto alcanza?

Si bien la emisión de billetes y monedas como medios de pago en poder del público hace circular unos 11 mil millones de unidades en total, su poder adquisitivo viene en orden decreciente.

Uno de $10.000 alcanza, a valor nominal, para 10 paquetes de fideos, o 5 de arroz. Tambien para 4 de medio kilo de yerba, o un frasco de café instantáneo, incluso 6 litros de aceite de girasol, o 10 sachés de leche.

Más allá de lo exiguo de la remesa del flamante papel moneda de $10.000 que llegó a Mendoza, la demora se debe a otro tema: adecuar los cajeros automáticos (o ATM) a la nueva denominación, porque cada marca que los opera, como IBM, debe adaptar el software y los lectores digitales que confirman su genuinidad.

Ese trabajo es algo que, aún hoy, después de casi 1 año de haberse lanzado el billete de $2000 (el de mayor denominación hasta el lanzamiento del de $10.000) no terminó de hacerse en los casi 600 cajeros que funcionan en toda la provincia.

"Por eso, que no se pueda depositar o no se logre retire dinero no significa que el nuevo papel moneda tenga problemas. Lo cierto es que cuando haya disponible va a quintuplicar la capacidad actual de un ATM", advierte Giménez.

Hay que considerar que cada bandeja o "casetera" que carga billetes en el interior de un cajero (5 en total) tiene capacidad para 2000 unidades.

Pero a partir del panorama actual, con lo lento del abastecimiento al Tesoro que reparte el dinero a las terminales, el consejo de quienes están en el expendio es que si, por ejemplo, se debe extraer un total de $30 mil, en vez de solicitar 3 billetes de esa denominación sean 2 y 10 de $1000.

Sin precisión de una próxima remesa, desde la Bancaria prevén que durante la segunda quincena de mayo la demanda disminuirá. Con lo cual, frente al problema de abastecimiento, el sistema se manejará con el "clearing" entre bancos que emiten o prestan billetes, y los que reciben para cubrir faltantes.

Por qué pagamos lo que pagamos

En ese contexto, bien vale saber cuánto pagamos y cómo se compone la suma para, de algún modo, planificar el gasto.

Al respecto, la ONG Lógica impulsa un régimen de transparencia fiscal para el consumidor, esto es, ni más ni menos que detallar cuanto de lo que se paga por una compra son impuestos en el ticket final. Algo útil a la hora de entender lo que rinde cada billete en el bolsillo, incluida la inflación, considerado el más distorsivo de los impuestos.

La propuesta está incluida en el paquete de medidas fiscales de la polémica Ley Bases que ya empezó a tratar la Cámara de Senadores de la Nación.

Por lo pronto, está respaldada por más de 50.000 firmas (Change.org) y una encuesta de consultora Poliarquía de la que surge que un 94% de la ciudadanía quiere saber los impuestos pagados al consumir. Pero además, cuenta con compromiso firmado en octubre del 2023 por el entonces candidato (y hoy presidente) Milei.

Para Olivero "no importa si los tributos aplican sobre vendedor o comprador, o al primer o último eslabón productivo. Si incide, se expone".

¿Es difícil de calular? Según indican desde Lógica, no, dado que varias instituciones lo hacen con más de 20 productos hace años.

image.png

“La clave, como en Brasil, es que el cálculo sea aproximado, no importa si es un par de puntos más o menos. Sí importa que sepa que no es 0% ni el 21% del IVA sino más del 40%. El fin no es que el ciudadano se lleve un pago a cuenta de impuestos sino su concientización”, se explaya Olivero.

La propuesta está inspirado en el caso del sistema tributario de Brasil, donde desde hace años los tickets de compra señalan el detalle de cada componente del importe final a pagar. En el caso de Argentina, sólo se identifica el 21% que corresponde al IVA (Impuesto al Valor Agregado).

Te Puede Interesar