El precio del oro superó este lunes los US$3.800 la onza y marcó un récord histórico de US$3.812,05, en medio de un repunte generalizado de los metales preciosos. La escalada se produce en un escenario de debilitamiento del dólar y expectativas de una política monetaria más flexible.
El lingote acumula seis semanas consecutivas de subas, sostenido por el ingreso constante de capital a los fondos cotizados (ETF) respaldados en oro y por la demanda firme de los bancos centrales. En paralelo, la plata mostró un avance destacado, mientras que el platino y el paladio se fortalecieron, impulsados por la escasez de oferta y la persistencia de tasas de interés elevadas.
El lingote acumula seis semanas consecutivas de subas
Oro y metales: una tendencia alcista en 2025
El aumento del oro se enmarca en una tendencia alcista que se consolidó a lo largo del año. En lo que va de 2025, el metal acumula una suba cercana al 45% y suma tres trimestres consecutivos en positivo. A su vez, bancos de inversión como Goldman Sachs y Deutsche Bank proyectan que esta dinámica continuará en tanto se mantengan las compras oficiales y un escenario de tasas más bajas.
En cuanto a otros metales, la plata trepó a su valor más alto desde 2011, cotizando en US$46,78. El platino superó los US$1.600 la onza por primera vez en más de una década, mientras que el paladio alcanzó su mayor nivel desde julio, reflejando un mercado marcado por tensiones de oferta y fuerte demanda/ Ámbito Financiero