Decidir una inversión pos corrida del dólar: opinan los expertos
De opciones de inversión atadas a tipo de cambio a otras que ajustan por inflación. Cuánto atrae la suba de tasa para plazos fijos. Dólar, siempre presente.
Cuál es el nuevo precio en pesos del dólar oficial tras la devaluación aplicada por el Banco Central de la República Argentina.
No por repetida la frase pierde vigencia: cada crisis es una oportunidad. ¿Qué aprendimos de la corrida cambiaria de las últimas dos semanas?¿Cambiamos el criterio para decidir cómo proteger nuestro dinero y lograr algo de paz?. Lo cierto es que en el mundo de las finanzas ya sugieren prestarle atención a cada inversión atada al dólar, sin descuidar los instrumentos que ajustan por inflación o CER.
Moraleja tras el vendaval financiero de las dos últimas semanas de abril, que ya se anticipaba con el 7,7% del IPC (Índice de Precios al Consumidor) que fue 8,3% en Mendoza). Y se desató al dispararse la cotización del dólar blue a partir de los $400 (al viernes 14), que alcanzó su pico de $500 a mitad de semana para cerrar en torno a $466.
En reserva, el gerente zonal de uno de los bancos de capitales nacionales con presencia en Mendoza cuenta que "tomar un préstamo, que en nuestro caso es a una tasa muy favorable (65% TNA), para darte vuelta y colocar ese dinero a plazo fijo" desde su visión "es una modalidad que varios ahorristas aprovechan con el movimiento de estos días".
Es que el Gobierno no se apartó de su estrategia: con escaso o casi nulo margen para vender dólares, subió 2 veces en una semana la tasa de interés de referencia para captar pesos y evitar que fueran al dólar: eso significó un 81% primero, y finalmente dejar el piso en 91% para depósitos a plazo de menos de $10 millones.
Alejandro, uno de los tantos mendocinos que se mantienen atentos a la coyuntura para decidir qué hacer con su dinero, reflexiona que "siempre es el dólar" lo que atrae. Y concluye en que "cómo estará de devaluado el peso que el Gobierno nos tiene que pagar para que confiemos en él".
Diversificar, un camino
Frente a ese panorama, resurgen las opciones que significan diversificar riesgos, o "poner los huevos en distintas canastas". Un destino patente son los Fondos Comunes de Inversión, que con distinta composición (dólares, títulos, PF, etc) prometen renta y liquidez, con chance de poder retirar una ganancia en el corto plazo.
"Los FCI crecen a un ritmo más alto que los depósitos a plazo y superan la demanda de dólar MEP incluso, que a su vez permite una cobertura ante una devaluación imprevista pero no tiene un crecimiento exponencial al ritmo del blue", remarca el ejecutivo bancario.
Claro que depende del tipo de fondo. De acuerdo a cifras del sistema, los de renta variable (con más componentes dolarizados) captan alrededor de u$d 50 millones, mientras que los de renta fija (predominio de bonos y letras en pesos) concentran algo más de $20.000 millones.
A propósito del MEP, frente a la locura que generó el dólar blue, la demanda tuvo una gran dispersión: hubo compras de entre u$d 50 mil y hasta u$d 500 mil, según reconocen en el circuito bancario local.
Lo que la corrida (y la inflación) nos dejó
Los agentes del mercado lo definen claramente: en tiempos turbulentos "muy pocos miran negocios a futuro. Todos buscan cobertura".
Obviamente, hay de todo en la viña del Señor. Y en el mercado plantean otras alternativas.
Para Fernando Galante, de Ohana Inversiones, "en momentos como éste tendés a atarte a algo real. Cuando hay crisis la gente se estockea de mercadería, pero en términos de activos hay que ir a dólar o los que se ajustan por inflación. Sin embargo, hay cosas que se ponen de moda: existe una locura por activos dólar linked (por ej. bonos en pesos ajustables por tipo de cambio oficial) y eso hace que sean caros".
El asesor financiero sugiere un manejo prudente al buscar liquidez "porque después todos salen a vender y cuesta salir".
Por otra parte, no aconseja dejarse tentar por la suba de 1.000 puntos básicos decidida por el Banco Central, que llevó al 91% la TNA (Tasa Nominal Anual) porque, a la larga, resultará en más inflación.
"Es una medida suelta, desesperada, que implica una emisión monetaria mayor. Así, cada 3 o 4 meses se genera una nueva base monetaria", advierte Galante.
Entre los bancos se guardan información detallada sobre nuevas aperturas y/o renovaciones de depósitos.
El gerente de una sucursal céntrica del Banco Nación sólo se limita a señalar que "hay un movimiento de plazos fijos, pero nada fuera de lo normal".
Frente a la volatilidad ¿asegurarse liquidez, o cobertura?
"Como está todo tan volátil lo importante son los activos líquidos. No tanto plazo fijo, dado que con una suba del dólar del 10% o más como ocurrió rápidamente queda descalzado, aunque sirve para cancelar una deuda por ejemplo", señala por su parte Elena Alonso, de Grupo Broda.
La experta suma al menú las ON (Obligaciones Negociables) cada vez más utilizadas por empresas para lograr financiamiento en el mercado de capitales, fuera de los bancos. Y distingue a las "hard-dólar", que pueden asegurar dólar billete, de los "linkeados" al dólar MEP.
Para arriesgados: tiempo y algo más
Si la inversión se piensa para lograr un rédito a 2, 3 o 5 meses, bien valen las letras con las que el Tesoro nacional suele financiarse, como Ledes (Letras de Descuento) y LECER (que se actualizan por el índice CER, Coeficiente de Variación de Referencia).
A criterio de Alonso "se trata de mirar títulos soberanos sin riesgo de que terminen en un reperfilamiento por falta de capacidad de pago del emisor".
Claro que siempre vale diferenciar opciones según el horizonte del inversor y si tiene "estómago" para tomar riesgos. O sea, alternativas ideales para quienes no están urgidos por el largo plazo y apuestan al mediano o largo (6 meses como mínimo).
En este punto, Galante observa que "siempre abundan las oportunidades con las crisis. Los arriesgados ya están mirando a las acciones argentinas (ej. YPF), también títulos y bonos. Pero, ojo: son instrumentos que en algún momento deberán ajustarse por el riesgo país, algo que por ahora no se ve".
Al final, pasada la tormenta ¿cambió la forma de decidir una inversión financiera?.
"Sí, claro" remarca Alonso "es importante dolarizar la cartera, pero no guardar porque con la inflación en el mundo el billete también pierde valor. Hay que buscar que genere rentabilidad".