Resta definir detalles, pero el acuerdo logrado por Argentina para financiar importaciones desde Brasil tiene una meta clara: achicar la demanda de divisas en dólares para que las reservas del Banco Central argentino no sigan agotándose.
Resta definir detalles, pero el acuerdo logrado por Argentina para financiar importaciones desde Brasil tiene una meta clara: achicar la demanda de divisas en dólares para que las reservas del Banco Central argentino no sigan agotándose.
El convenio firmado por el ministro de Economía Sergio Massa y su par brasilero Fernando Haddad prevé un esquema de crédito con SIRA (Sistema de Importaciones de la República Argentina) en reales en lugar de dólares. Se trata de un sistema de garantías sobre flujos futuros de exportaciones argentinas incrementales para financiar importaciones este año.
La semana próxima habrá una nueva reunión de equipos económicos y una convocatoria a exportadores brasileños e importadores argentinos probablemente en la FIESP (Federación de Industriales de San Pablo), para avanzar.
El eje central de la agenda bilateral fue retomar las líneas de crédito del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil para financiar importaciones de productos brasileños por parte de Argentina. El Gobierno argentino también aspira a contar con crédito del BNDES para fondear parte de la obra del gasoducto de Vaca Muerta.
¿Cuánto "se ahorrará" Argentina así? Con los créditos buscarán financiar a las empresas exportadoras de Brasil a un mayor plazo, para intentar aliviar más de US$ 1.000 millones mensuales en importaciones desde ese país.
La próxima semana Massa y Haddad volverán a reunirse para resolver las garantías necesarias.
"Queremos ayudar a financiar las exportaciones brasileñas" que compiten con los productos chinos, reconoció el presidente de Brasil Lula Da Silva luego de encontrarse con su par argentino Alberto Fernández. Asimismo, Lula aseguró que promoverá la participación de la Argentina en los BRICS y que intercederá ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Si bien se tocaron temas que se encuentran en proceso de resolución, relacionados a ciencia, energía, defensa y seguridad, la urgencia fue conversar sobre las relaciones de intercambio comercial, y mediante qué mecanismos se pueden profundizar y agilizar.
Según confirmaron desde Brasil, se buscará dar créditos a más de 200 empresas brasileñas para que puedan exportar a Argentina. Así, Argentina no deberá apelar a dólares, sino que los pesos serán directamente convertidos a reales, financiados por el gobierno brasileño.
Sería un mecanismo compensatorio en reales y pesos, para no recurrir al dólar. El gobierno espera descomprimir así el comercio bilateral, dado que la Argentina no tendrá que disponer de u$s 1.000 millones en reservas para importar.
Lo que resta definir son los plazos de compensación.
En enero, Haddad y Massa le habían dicho a los empresarios que buscaban que sea de 366 días, es decir, más de un año, para así funcionar como “puente” hasta que termine la sequía y esté en funcionamiento el gasoducto Néstor Kirchner.
Sin embargo, sería un sistema distinto al anunciado con China, en el cual se usa el swap para importar directamente con el uso de yuanes.
El caso de Brasil es distinto por la autonomía del Banco Central, por lo que se buscará que haya otros bancos que financien a las empresas brasileñas, como puede ser el banco de los BRICS, que preside la expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff (NA).


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