A mediados de los años '50 llegó y se afincó en Malargüe Héctor Florencio Lucero, hombre que ha visto pasar la historia del departamento, y con ello vivido los vaivenes y crisis de la Argentina de la segunda parte del Siglo XX y lo que va de este nuevo milenio.
En el año 1954 llegó a Malargüe, procedente del departamento de San Rafael, Héctor Florencio Lucero, pionero y referente en la ciudad sureña de la radiofonía y la televisión. A su edad se mantiene activo y todos los días despliega al aire su gran pasión y hobbie, la de radioaficionado.
Su constante transitar por la sociedad malargüina lo ha ubicado en diferentes lugares preponderantes, en la política, el deporte, la llegada de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), al departamento, la actividad comercial, o como creador de la radio AM local LV 19, entre otras actividades.
Embed - Malargüe-Héctor Florencio Lucero, pionero del departamento
Los años suman experiencias y conocimiento
En el diálogo con SITIO ANDINO, Héctor Florencio Lucero fue contundente al considerar, a sus noventa y cuatro años, que “la sabiduría la tienen los viejos, yo todavía pertenezco a una edad que me siento mentalmente joven”.
Más adelante dijo que mientras mantiene contacto diario con otros radioaficionados “uno enseña algo, pero a su vez existen cosas que está aprendiendo”, para reafirmar que el aprendizaje o la enseñanza no tienen edad.
Embed - Malargüe- Historias de Vida, Héctor Florencio Lucero
Las charlas con Héctor Lucero siempre son cautivantes, y cada una de ellas son distintas a las anteriores, porque siempre hay temas distintos para abordar, y en esta surgió por ejemplo la evolución de la tecnología y su impacto en la vida de las personas, principalmente en los últimos cien años.
El argumento de esta fue en tres ciclos en los que ha vivido, y que tal vez nunca se imaginó que fueran tan rápidos en desarrollarse, recordando cuando era niño y en su San Rafael natal iba al cine a ver los episodios de Flash Gordon, que mostraban en esos films de 1.936 armas de rayos láser, viajes interplanetarios o naves a reacción, en tiempos, y pese al avance de la tecnología aeronáutica, aún “no había aviones a chorro”.
Estos enormes saltos del conocimiento del hombre, del que el también fue protagonista, le permiten a Héctor Lucero poder intercambiar experiencias e información con nietos y bisnietos que ya empezaron a convivir con la Inteligencia Artificial.
En esta interacción dijo "estoy aprendiendo de ellos con lo que la computadora te da", con las mismas expectativas cuando a mitad del siglo pasado experimentaba con sus equipos de radio.