La situación social y política en Bolivia atraviesa uno de sus momentos más delicados desde la llegada de Rodrigo Paz Pereira a la presidencia en noviembre pasado. Protestas y bloqueos se multiplican en distintas regiones del país, en medio de una crisis económica que deterioró el poder adquisitivo y tensó el escenario político.
Los reclamos son diversos: docentes que exigen mejoras salariales, transportistas que cuestionan la calidad y el precio del combustible y sectores originarios que piden la derogación de la reforma agraria y la renuncia del mandatario. A esto se suman las tensiones vinculadas al ex presidente Evo Morales.
“La situación es profundamente delicada y no sostenible”
En su columna semanal de Aconcagua Radio, Augusto Grilli Fox analizó el complejo escenario que atraviesa Bolivia y sostuvo que la crisis se agravó tras el cambio político producido en las últimas elecciones presidenciales.
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Bolivia atraviesa horas críticas.
Foto: web
“El cierre de veinte años del Movimiento al Socialismo en el gobierno y la salida muy fracturada de este sector”, explicó el analista de política internacional , coincidieron con “un pico de inflación importante” y un giro político que intentó eliminar subsidios a los combustibles. Según detalló, esa decisión terminó “duplicando el valor de la nafta y casi triplicando el valor del diésel”, además de impactar en el precio de los alimentos.
Para Grilli Fox, el conflicto también refleja un cambio profundo en la dinámica política y social boliviana. “Se ha tratado también, en sus argumentos, de avanzar con una motosierra, pero acá ha tenido un tope inmediato”, señaló en referencia a las medidas impulsadas por el Gobierno.
Crisis económica, polarización y falta de acuerdos
El analista sostuvo que la situación actual “es profundamente delicada y no sostenible en el tiempo” y advirtió sobre el riesgo de un agravamiento del conflicto si no aparecen respuestas rápidas.
“No creo que la instancia en la que se encuentra hoy pueda sostenerse una semana más de esta forma”, afirmó. Y agregó: “Los abastecimientos están cortados, los entrecruces son muy fuertes y tiene que haber un giro de timón”.
Además, Grilli Fox remarcó que el escenario se vuelve más complejo por la falta de consensos políticos y la fuerte polarización social. “No hay acuerdos políticos, no hay una gran representación territorial con la cual se pueda tratar de potenciar diálogos concretos”, explicó.
Según su análisis, Bolivia enfrenta hoy “reclamos estructurales muy marcados” y una división interna muy fuerte.