La declaración de la monja Asunción Concepción Martínez, allegada a la prófuga que tiene la causa que investiga los abusos sexuales en el instituto Antonio Próvolo, generó duras declaraciones por parte del abogado de las víctimas contra la Iglesia.
La declaración de la monja Asunción Concepción Martínez, allegada a la prófuga que tiene la causa que investiga los abusos sexuales en el instituto Antonio Próvolo, generó duras declaraciones por parte del abogado de las víctimas contra la Iglesia.
Sergio Salinas, querellante en la causa, señaló que lo único que quedó en claro tras la testimonial es que la institución "sigue amparando y no da la información" que debería dar.

La moja que declaró hoy en calidad de testigo y su abogado, Carlos Varela Álvarez. Foto: Cristian Lozano
"Ella -por Martínez- dijo que toda monja y cura tiene obligación de dar información, pero la Iglesia no nos ha dado. Se presenta para pedir copia de la causa, pero no da información", sostuvo el letrado.
Durante más de 8 horas, Martínez declaró ante el fiscal de la causa, Gustavo Stroppiana, defendiendo a la monja Kosaka Kumiko, señalada por las víctimas como partícipe y encubridora en los abusos. Esa sospechosa está prófuga.
"Tenemos una persona que a dos días de salir el pedido de captura, desaparece. La Iglesia sabe en qué situación está ella, en un hecho con niños, y no da la información. La Iglesia no ayuda, es la conclusión de hoy", afirmó Salinas, desacreditando el relato de la testigo.
Martínez dio detalles acerca del relato de otros testigos que señalan que Kumiko "entregaba" a las víctimas con los curas que perpetraban los abusos.
La testigo, quien llegó desde Formosa a nuestra provincia para comparecer en el expediente, trabajó desde el 2004 al 2009 en el instituto de niños hipoacúsicos.

Kosaka Kumiko, hoy prófuga. Está acusada de entregar a las víctimas de los abusos.
Según contaron los abogados que actúan en la causa, la religiosa habló de un caso en particular en el que un niño fue abusado, sufriendo heridas en sus partes íntimas.
Tras esto, el menor habría sido asistido por las monjas, pero Martínez negó que ni ella como así tampoco Kumiko hayan tenido relación a ese hecho.
Esto, sumado a la falta de datos acerca del paradero de Kumiko, provocan el enojo de los investigadores.
Salinas, en declaraciones a la prensa, aseguró que habrá que "exigir vía Ministerio Público que la Iglesia dé información".
"Está obligada. La Iglesia es un sujeto de derecho público, como si fuera el Estado. Tiene obligación de informar y no lo hace. Entonces deberá responder hasta penalmente si no da información", lanzó Salinas.
La causa que instruye Stroppiana continúa con cinco imputados por "abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores". Se trata de los curas Horacio Corbacho (55) y Nicola Corradi (82), el monaguillo José Bordón y los empleados Armando Gómez y José Luis Ojeda.
Salvo Corradi, con prisión domiciliaria, todos están detenidos en el penal de Boulogne Sur Mer. En tanto que de concretar su captura, Kumiko sería la sexta acusada en el expediente.


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