"Apuntaron a mi hijo y a mi mujer", dijo el ex militar que abatió a un delincuente
El hombre resistió un robo y mató a Facundo Olmedo (20). En diálogo con Sitio Andino se mostró arrepentido: "Nadie tiene derecho de quitarle la vida a una persona", afirmó.
Dolido, apenado y con el rostro cansado. Así se mostró el hombre de 67 años que en la madrugada de este miércoles fue protagonista de un hecho policial cuando sufrió un robo domiciliario en el barrio Tamarindos II de Las Heras y mató a un joven delincuente para defender a su familia. El dueño de casa, ex combatiente de Malvinas y ex miembro de la Fuerza Aérea, accedió a dar su testimonio y se encontraba arrepentido por lo que lo tocó vivir horas antes pero explicó que primero protegió a sus familiares. "No me quedó otra alternativa que dispararle. Era la vida de mi hijo o la de mi mujer. Les pusieron un arma en la cabeza", relató con la voz cortada y mientras bajaba la mirada.
"Lo que me ha pasado no es bueno", comenzó la charla el hombre mayor. Sentado sobre la mesa de la cocina, prefirió no dar detalles del hecho y esta mañana explicó: "Detrás de ese delincuente criatura hay un ser humano. No sé si tiene hijos pero debe tener padres y hermanos y por eso no está bien lo que hice. Recién me enteré que tenía 20 años".
Facundo Olmedo recibió un tiro en la cabeza cuando intentó con otros malvivientes robarle un Chevrolet Agile a la familia que vive sobre calle Alem. El hijo del militar retirado lo estaba lavando cuando fue sorprendido por los delincuentes que estaban en una VW Surán. Fue en ese momento que lo obligaron a entrar y encañonaron a la familia.
El Chevrolet Agile que intentaron robar de la casa de calle Alem.
Pero el veterano de guerra sacó un arma de fuego y, cuando los ladrones quisieron huir en el Agile, les disparó un par de veces para detenerlos. Un proyectil del revólver 357 dio en la cabeza de Olmedo, quien murió en el Hospital Carrillo. Tenía antecedentes y vivía en el barrio Jardín Facelo.
La Surán luego fue hallada quemada en el barrio Cinco Mil Lotes de ese departamento.
"No me quedó otra que dispararle al que se dio vuelta con el revólver. Tuve la mala suerte de pegarle en la cabeza", se sinceró en referencia de que no quería asesinarlo. "Quiero que la gente entienda que no está bien lo que hice, no me siento orgulloso para nada", admitió.
"En Malvinas me tocó defender a mis compañeros y a mí bandera pero esto es distinto. Yo defendí a mi familia. Si me lastimaba a mí no me interesaba. Le pido perdón a Dios, que él me juzgue".
Con rasgos en su rostro que evidenciaban que no había podido dormir en toda la noche, el militar se encontraba acompañado por su esposa y tenía una consigna policial en la puerta. Además, Policía Científica trabajó sobre la calle para rastrear y buscar más evidencias en la causa que es investigada por la fiscal Virginia Rumbo.
Policía Científica trabajó en las cercanías para buscar evidencias. La causa es investigada por la fiscal Virginia Rumbo.
"Espero que nadie tenga que pasar por esta situación. Nadie es dueño de la vida de ninguna persona", repitió. "Era sólo un niño. No sé si la vida lo llevó por ese mal camino pero no es justo", se lamentó.
"Yo era paracaidista de rescate y me ha tocado mucho buscar cuerpos desparramados por todos lados pero lo que me pasó anoche no es igual porque en cinco segundos se me acabó el mundo". Por último, el hombre afirmó: "Yo no lo conocía (por Olmedo) pero cometió el error de querer tocar a mi familia".