Ciencia

¿Qué es el efecto invernadero?

Diariamente se emiten gases de efecto invernadero de forma natural y por acción del hombre, contribuyen así al aceleramiento del cambio climático del planeta.

Todos los días se emiten de forma constante, los ya mencionados gases de efecto invernadero. Estos se producen de forma natural y en mayor medida por acción del ser humano. Estos gases, según describen, son contaminantes directos que influyen sobre el fenómeno del "calentamiento global", a través de un proceso denominado efecto invernadero.

Este fenómeno se da en los niveles atmosféricos donde los gases acumulados alrededor de la Tierra, precisamente en su capa atmosférica, absorben la energía producida por los rayos solares, reflejándola con mayor intensidad sobre la superficie terrestre y evitando que se disipe o libere en el espacio exterior. De esa manera, la consecuencia directa del "efecto invernadero", se refleja en un aumento progresivo de la temperatura global.

Calentamiento global efecto invernadero gr

Estos son los principales gases de efecto invernadero

Dióxido de carbono (CO2):

El dióxido de carbono es el principal gas de efecto invernadero, responsable de aproximadamente tres cuartas partes de las emisiones. Puede permanecer en la atmósfera durante miles de años. En enero de 2023, los niveles de dióxido de carbono alcanzaron las 419 partes por millón de media mensual, la cuarta lectura más alta desde 1958 (entre abril y junio de 2022 se superaron las 420 ppm) según los datos ofrecidos por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) del Departamento de Comercio de los Estados Unidos.

Las emisiones de dióxido de carbono proceden principalmente de la quema de materiales orgánicos: carbón, petróleo, gas, madera y residuos sólidos.

Un estudio publicado en la revista Nature el 21 de febrero de 2023 afirmaba que "muchos páises, especialmente en Europa, han llegado a su pico de emisiones de CO2 y empezado a reducirlas". Según el estudio este máximo e inicio de reducción de emisiones de dióxido de carbono es una consecuencia directa de las sucesivas crisis acontecidas entre 2019 y 2023, sobre todo la pandemia de la Covid-19, la crisis económica y la Guerra de Ucrania.

Metano (CH4):

Principal componente del gas natural, el metano se libera en los vertederos, las industrias del gas natural y del petróleo, y la agricultura (sobre todo a partir de los sistemas digestivos de los animales de pastoreo). Una molécula de metano no permanece en la atmósfera tanto tiempo como una molécula de dióxido de carbono (unos 12 años), pero es al menos 84 veces más potente a lo largo de dos décadas. Representa alrededor del 16% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero.

Fuga de metano

Óxido nitroso (N2O):

El óxido nitroso ocupa una parte relativamente pequeña de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (alrededor del 6%), pero es 264 veces más potente que el dióxido de carbono a lo largo de 20 años, y su vida útil en la atmósfera supera el siglo, según el IPCC. La agricultura y la ganadería, incluidos los fertilizantes, el estiércol y la quema de residuos agrícolas, junto con la quema de combustibles, son las mayores fuentes de emisiones de óxido nitroso.

Otros gases industriales:

Los gases fluorados como los hidrofluorocarbonos, los perfluorocarbonos, los clorofluorocarbonos, el hexafluoruro de azufre (SF6) y el trifluoruro de nitrógeno (NF3) tienen un potencial de captura de calor miles de veces mayor que el CO2 y permanecen en la atmósfera de cientos a miles de años. Representan aproximadamente el 2% de todas las emisiones y se utilizan como refrigerantes, disolventes y en la fabricación, a veces como subproductos.

Otros gases de efecto invernadero son el vapor de agua y el ozono (O3). El vapor de agua es en realidad el gas de efecto invernadero más abundante del mundo, pero no se le hace el mismo seguimiento que a otros gases de efecto invernadero porque no es emitido directamente por la actividad humana y no se conocen bien sus efectos. Del mismo modo, el ozono troposférico (que no debe confundirse con la capa de ozono estratosférico) no se emite directamente, sino que es el resultado de complejas reacciones entre los contaminantes del aire.

Cómo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero

Prácticamente todos los sectores de la economía mundial, desde la industria manufacturera a la agricultura, pasando por el transporte y la producción de energía, contribuyen con gases de efecto invernadero a la atmósfera, por lo que todos ellos deben alejarse de los combustibles fósiles si queremos evitar los peores efectos del cambio climático. Los países de todo el mundo reconocieron esta realidad con el Acuerdo de París sobre el Clima de 2015. Los cambios serán más importantes entre los mayores emisores: 20 países son responsables de al menos tres cuartas partes de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, con China, Estados Unidos e India a la cabeza.

Las tecnologías para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero ya existen, en su mayor parte. Por ejemplo, cambiar los combustibles fósiles por fuentes renovables, aumentar la eficiencia energética y desincentivar las emisiones de carbono poniéndoles precio.

Técnicamente, al mundo sólo le queda una quinta parte de su "presupuesto de carbono" (el total es de 2,8 billones de toneladas métricas) para evitar que la Tierra se caliente más de 1,5 grados centígrados. Para frenar las tendencias en curso hará falta algo más que eliminar progresivamente los combustibles fósiles. De hecho, las vías para frenar el aumento de la temperatura global en 1,5 o 2 grados centígrados, los dos objetivos señalados por el IPCC, dependen de alguna manera de la adopción de métodos para succionar CO2 del cielo. Entre ellos están la plantación de árboles, la conservación de los bosques y praderas existentes y la captura del CO2 de centrales eléctricas y fábricas.

Con información de NationalGeographic.com

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