Otra vos

Productividad en modo slow

Por Andrea Gianela (Andina Gian) - ¿Menos es más?

Por Andrea Gianella

¿De qué hablamos cuando decimos productividad?. Si se la define como la capacidad de desarrollar tareas en un tiempo y espacio. ¿No nos estamos perdiendo de algo? ¿No nos falta contemplar cómo nos sentimos desarrollando esas tareas? ¿Y qué pasa con la calidad de los resultados que emergen de esas tareas? En estos tiempos que corren más rápido, aparece una nueva opción a la hora de ser productivos, dónde el tiempo no nos empuja tanto y la calidad prima sobre la cantidad.

Cuando hablamos de productividad podemos asociarlo a otras ideas tales como competencia, exigencia, velocidad, automático, estandarizado, tiempo y multitasking, entre otras. ¿De dónde vienen todas estas asociaciones? ¿Se puede asociar al bienestar?

Hace muchos años la productividad se medía por el trabajo visible. Se trataba de trabajos más físicos y materiales que los que emergieron después con el desarrollo de los empleos y la tecnología. Es decir, que había un esfuerzo visible.

Hoy también implica el trabajo, un esfuerzo, pero esa visibilidad se transformó. Cómo cuenta Cal Newport en su libro Slow Productivity “Cuando el conocimiento emergió como fuerza económica a mediados del siglo XX, los gerentes y dueños de negocios, que no sabían cómo medir la productividad de sus empleados en un contexto donde no había nada físico que contar, recurrieron al esfuerzo visible como el mejor indicador de la producción.”

De esta forma aparece la idea que sustenta una productividad no sana, como dice Newport “Cuánto más parezca qué haces cosas, más productivo supondré que eres”. Pero ¿necesariamente es así? ¿Vivir de esta forma implica vivir en bienestar?

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Modo Slow

Modo Slow

Modo Slow: un nuevo enfoque ante una velocidad que desenfoca

El movimiento Slow es una filosofía que emergió luego de la publicación del Bestseller de Carl Honore “Elogio a la lentitud”. Propone usar el tiempo de otra forma y así pensar en la calidad de nuestros resultados y la calidad de los procesos para lograr aquellos.

En paralelo, de la mano del italano Carlo Petrini nace el movimiento Slow Food (comida lenta) que se opone a la estandarización a la hora de alimentarnos y la comida rápida (fast food). Esta última tendencia de la velocidad alimentaria, nos da soluciones rápidas pero poco saludables a la hora de comer. Y es aquí dónde nuevamente los invito a preguntarse: ¿Menos rápido será mejor?

Tiempo al tiempo

En todas estas tendencias de ir más lento hay un común denominador: el tiempo. Este tiene gran protagonismo a lo largo de la historia. Desde las formas en que se medía hasta ser lo primero que medimos cuando despertamos por la mañana. ¿No es mirar la hora lo primero que hacemos?

Y si bien el tiempo siempre corre igual, pareciera que se puede acelerar o ralentizar. En 1850 se registraron más de mil quinientos inventos en la Oficina de Patentes de Estados Unidos, las cuales intentaban acelerar la velocidad y ahorrar tiempo de viaje y trabajo. Así aparecieron los trenes, escaleras eléctricas, telégrafo, teléfono y radio inalámbrica. Y en 1876 apareció el primer despertador a cuerda.

"El tiempo es oro"

Así decía Benjamín Franklin y con eso lanzo un conjuro sobre la vida de todos. Se le dio prioridad a la cantidad de horas que rendían los trabajadores por sobre la tarea desarrollada. Siendo así cada minuto era dinero. Lo que costaba era el tiempo, nada más y nada menos.

¿Entonces? Si la cantidad de tiempo usado debía disminuir, y la cantidad de resultados debía aumentar, ¿Qué espacio quedaba para la calidad de los procesos? Personalmente estoy muy de acuerdo con él. Nuestro tiempo sí es oro. ¿Cómo y en qué lo vamos a usar?

¿Cómo se siente vivir en la "Fast Productivity?

Vivir en este tipo de productividad es el caldo de cultivo para lidiar con estrés laboral o en casa, tener más margen de error debido al cansancio. Si bien creemos que podemos realizar muchas tareas al mismo tiempo y así acelerarlo, hoy está demostrado que el multitasking, en realidad, nos aleja de producir como quisiéramos.

Lo que sucede es que el cerebro en realidad no puede prestar atención a varias actividades al mismo tiempo. Sino que hace un “switch” de una tarea a otra. Ese cambio genera aumento en la velocidad del pensamiento y así, entre otros efectos, la segregación de cortisol, hormona íntimamente relacionada al estrés.

¿Es malo entonces el multitasking? ¿Es malo el estrés? No se puede reducir a Sí o No, pero sí podemos decir que de forma sostenida generan malestar, ansiedad y en casos severos depresión.

No solo es el sistema, sos vos

Siguiendo con la línea del tiempo y el avance de la tecnología, hoy disponemos de multiples herramientas de ocio. Dicho así pareciera que todo aquello que ayudó a acelerar la vida por ahorro de tiempo, también nos entretiene en modo veloz. Si, redes sociales.

No podemos decir que son buenas o malas, tampoco sobre el uso de internet. No es tan simple. Pero si me gustaría notar algo: Del tiempo que tenemos libre, mucho usamos para pasearnos por las redes sociales. Ese tiempo destinado a esto no es obligatorio. Lo usamos porque queremos, luego nos quejamos de que pasamos mucho tiempo trabajando con pantallas. Si no deseamos estar tanto tiempo con pantallas, ¿por qué en nuestro tiempo de ocio elegimos la pantalla para distraernos?

Creo que empieza a asomar algo interesante: Quizás el problema no es el tiempo en sí, sino como lo administramos.

Es notable también cómo en las redes sociales todo parece suceder más rápido y esperar no es una opción. ¿No contribuye esto a una vida más veloz y menos paciente?

Otro punto vital sobre la productividad es nuestra idea de éxito. Entendimos en algún momento de la historia que estar siempre ocupados equivale a ser productivo y así a ser exitosos.

¿Es realmente así? Una persona una vez me dijo que me veía siempre a las corridas, apurada y “a full”, agregando “que bien se te ve”. Agradecí, pero por dentro estaba confundida. Yo no me sentía bien de estar viviendo así.

Esto me hizo pensar que había tomado un modelo de éxito que consistía en correr, estar ocupada todo el tiempo sin momento de descanso, estar literalmente “a full”, completa. En el fondo me alejaba cada vez más de ser exitosa, ya que no me sentía bien, estaba con estrés crónico y por más esfuerzo que hiciera, algunas cosas no estaban saliendo como quería.

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Productividad menos veloz y más eficiente.

Productividad menos veloz y más eficiente.

Hacia una productividad menos veloz y más eficiente

¿Qué podemos hacer? Si todo indica que veloz es mejor, pero no nos sentimos bien, quizás la respuesta está en cuestionar y repensar cómo sí queremos vivir.

Por eso, antes de pasar a una lista de ideas que nos pueden ayudar, primero cuestionemos:

  • ¿Cómo estoy sintiéndome en el trabajo y/o en casa? ¿Qué ámbitos me exigen ir más rápido?
  • ¿Siento que estoy apurado todo el tiempo?
  • ¿Conozco cuáles son mis prioridades en el trabajo y/o en casa? ¿Qué asuntos pueden esperar?
  • ¿Tengo tiempo para descansar? ¿En qué uso mi tiempo libre? ¿Puedo poner límites de tiempo en mi trabajo?
  • ¿Me siento estresado? ¿Qué hago al respecto cuando así me siento?
  • ¿Qué es para mí el éxito? ¿Qué estilo de vida me gustaría tener?

Ideas para ir más lento:

  • ORGANIZA TU AGENDA y dentro de ella déjate tiempo para descansar física y mentalmente.
  • PASA TIEMPO CON VOS hace alguna actividad que no tenga nada que ver con tu trabajo o tus tareas en casa.
  • PERMITITE EL ERROR y baja las exigencias. Date tiempo para ir más lento y con más presencia los errores se van limando.
  • ORDENÁ tus prioridades. Qué es lo urgente y lo que puede esperar. Qué es lo importante y lo que no.
  • SENTATE A COMER Y DEJA DISPOSITIVOS
  • HACE RECREOS DE 5 A 10 MINUTOS
  • JOURNALING, sentate a escribir o a pensar en cómo te gustaría que sea tu semana o tu mes. Volvé a esas preguntas ¿Cómo te gustaría vivir? ¿Cuál es tu modelo de éxito?

Este tema lo podes escuchar en el podcast de Otra Vos accediendo a través de este link: Ser productivos en Modo Slow

La estandarización de los procesos es parte de la productividad veloz. Como contrapartida podemos pensar en salir de lo estandarizado y crear nuestra propia forma de productividad.

El modo slow es también vivir de un modo más personal!

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