Embellecer el jardín

Jardinería: los cuidados esenciales de los magnolios

Este árbol ornamental, conocido por sus grandes y fragantes flores, requiere cuidados específicos para prosperar.

Los árboles son componentes indispensables en cualquier jardín, ya que aportan grandeza y belleza, además de sombra y frescura en los días calurosos. Entre las muchas opciones disponibles, el magnolio, o Magnolia grandiflora L., se destaca como una de las más apreciadas por los amantes de la jardinería. Apodado "el rey del jardín", este árbol es famoso por sus grandes y perfumadas flores, que varían en color desde el blanco y crema hasta el rosa.

Conocer los cuidados necesarios para el magnolio es crucial para asegurar su crecimiento y floración óptimos. Este árbol es originario de zonas cálidas y tropicales de Asia y América, y puede llegar a medir hasta 30 metros de altura, aunque su crecimiento es lento. Sus flores grandes y decorativas no solo embellecen el jardín, sino que también llenan el aire con su fragancia.

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Jardinería: los cuidados esenciales de los magnolio

Jardinería: los cuidados esenciales de los magnolio

Cuidados del Magnolio

  • Ubicación e iluminación. El sitio de jardinería Ecología Verde recomienda plantar el magnolio a pleno sol o con algo de sombra durante las horas de mayor insolación. Es importante protegerlo de los fuertes vientos y, en climas fríos, resguardarlo con tela aislante durante el invierno. La semisombra es una opción viable, aunque sus floraciones serán más breves y su crecimiento más lento.
  • Suelo y abono. El magnolio necesita suelos ácidos para prosperar, ya que es una planta acidófila. Un suelo no suficientemente ácido puede causar clorosis férrica, afectando su salud y crecimiento. Los suelos frescos y aireados también son ideales. Es recomendable abonar regularmente el magnolio durante los meses cálidos con fertilizantes para plantas acidófilas, como el humus de lombriz o el compost, para mantener adecuado el pH del suelo.
  • Riego. El riego debe ser frecuente para mantener un nivel constante de humedad en el suelo, evitando siempre el encharcamiento. Una vez que el magnolio madura, puede ser regado cada par de días, ya que necesitará menos agua.

Factores clave para la siembra del magnolio

Antes de plantar un magnolio, es fundamental considerar el espacio disponible y la especie adecuada para ese entorno. Por ejemplo, la Magnolia Stellata es ideal para macetas, alcanzando hasta 2 metros de altura, mientras que la Magnolia Grandiflora, de hoja perenne, es perfecta para jardines y puede llegar a medir 30 metros.

La poda no es necesaria a menos que se desee darle forma al árbol o arbusto. En cuanto a plagas y enfermedades, el magnolio no suele ser atacado, aunque puede sufrir de hongos si el suelo permanece demasiado húmedo. Si decidís dar forma a tu magnolia y podarla, mucho cuidado ya que una mala poda puede causar la aparición de la bacteria Pseudomonas Syringae. Para prevenir esto, se sugiere lavar bien las tijeras de poda antes de usarlas.

Con estos cuidados, el magnolio puede convertirse en el protagonista de tu jardín, ofreciendo una floración espectacular que aportará belleza y fragancia a cualquier espacio.

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