Remedio natural

Jardinería: la planta que puede aliviar mareos, vómitos y el reuma

La jardinería también aplica para conocer las plantas medicinales. Aquí te contamos los beneficios y las precauciones necesarias de la “Corona de Cristo”.

En el mundo de la jardinería, hay plantas con las cuales conviene estar muy informado antes de manipularla. Una de ellas es la corona de Cristo, conocida científicamente como Euphorbia milli. Originaria de Madagascar, se adaptó a Latinoamérica y especialmente en Argentina con mucha facilidad. Esta planta se destaca no solo por su belleza ornamental, sino también por sus propiedades medicinales. Sin embargo hay que tener precaución ya que su savia puede ser tóxica.

La corona de Cristo es una planta suculenta de la familia de las euforbiáceas. Sus tallos espinosos y sus pequeñas flores de colores vibrantes, que varían del rojo al rosa y blanco, la hacen visualmente atractiva. Las flores, aunque diminutas, son rodeadas por brácteas vistosas que parecen pétalos y le dan un toque decorativo. Esta planta puede crecer tanto en interiores como en exteriores, adaptándose a diferentes ambientes, siempre y cuando se le provea de suficiente luz solar.

image.png
Jardinería: la planta que puede aliviar mareos, vómitos y el reuma

Jardinería: la planta que puede aliviar mareos, vómitos y el reuma

Condiciones óptimas para su cultivo

Para cultivar la corona de Cristo de manera exitosa, es importante asegurarse de que la planta reciba luz solar directa durante al menos seis horas al día. Prefiere suelos bien drenados y no requiere riego frecuente, siendo ideal permitir que el suelo se seque completamente entre riegos. En climas fríos, se recomienda protegerla del frío extremo, ya que es una planta que prospera en temperaturas cálidas y ambientes secos.

La corona de Cristo no sólo es apreciada por su aspecto decorativo, sino también por sus usos medicinales. Los componentes activos en su savia le confieren propiedades antiinflamatorias y analgésicas, útiles en el tratamiento de afecciones como el reuma. Además, se ha utilizado tradicionalmente para aliviar mareos y vómitos. Para estos fines, se suelen emplear extractos de la planta preparados en tinturas o infusiones.

A la hora de manipular la corona de Cristo, es fundamental tomar ciertas precauciones. La savia lechosa de esta planta es tóxica y puede causar irritación en la piel y los ojos. Por ello, se recomienda usar guantes al manipularla y evitar el contacto directo con la savia. Si se desea utilizar la planta con fines medicinales, es crucial hacerlo bajo la supervisión de un profesional de la salud, ya que una dosis incorrecta puede tener efectos adversos./LN.

Te Puede Interesar