El hantavirus es una zoonosis emergente que genera gran preocupación mundial por su alta tasa de letalidad. La OMS investiga actualmente un brote en un crucero que partió desde Ushuaia, con tres fallecidos confirmados. Resulta vital conocer cómo se transmite esta enfermedad para aplicar medidas de prevención adecuadas y evitar nuevos contagios.
Qué es y cómo se transmite el hantavirus
Esta afección es producida por virus pertenecientes a la familia Bunyaviridae y se manifiesta en América principalmente como el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH). El contagio ocurre mayormente al inhalar el virus presente en el aire, liberado de la orina, heces o saliva de roedores silvestres infectados (especialmente ratones de cola larga). También ocurre por contacto directo con roedores, sus secreciones, mordeduras o por consumir alimentos contaminados.
En Argentina circulan variantes específicas, como el virus Andes, el cual presenta una característica alarmante: la posibilidad de transmisión persona a persona. Esta forma de contagio interpersonal es la que aumenta la vigilancia en espacios cerrados, tal como sucede actualmente con el brote investigado en el buque MV Hondius.
Hantavirus
Así se contagia el Hantavirus
Síntomas y medidas de prevención fundamentales
Los síntomas iniciales de la enfermedad son inespecíficos y suelen confundirse con un estado gripal, incluyendo fiebre superior a 38 °C, dolores musculares y náuseas. Sin embargo, el cuadro puede evolucionar rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria aguda y shock cardiogénico, por lo que la detección temprana es vital.
Para evitar el contagio, es fundamental seguir una serie de recomendaciones básicas en el hogar y en zonas rurales:
Ventilación: Airear ambientes cerrados por al menos 30 minutos antes de ingresar.
Higiene: Limpiar superficies con una mezcla de una parte de lavandina por nueve de agua.
Protección: Utilizar barbijos N95 al realizar tareas de limpieza en depósitos o galpones.
Control de roedores: Mantener el pasto corto y tapar orificios en paredes y puertas para impedir su ingreso.
Acampe seguro: No dormir directamente sobre el suelo y elegir zonas alejadas de malezas.
Ante cualquier malestar general luego de haber estado en contacto con entornos potencialmente infestados, se recomienda realizar una consulta médica inmediata para recibir el tratamiento adecuado. Un diagnóstico a tiempo puede marcar la diferencia entre un cuadro leve y una consecuencia fatal en esta patología tan agresiva.