En Mendoza, los fenómenos climáticos marcan la diferencia entre alivio y preocupación. En una región árida como Cuyo, cualquier variación impacta en la vida diaria y, sobre todo, en el campo. Tras el paso de El Niño, que dejó lluvias y nevadas en cantidad, crece la atención sobre La Niña, cuyas posibles consecuencias generan expectativa e incertidumbre.
Aunque las mediciones meteorológicas actuales aún muestran valores neutros, la contraparte del fenómeno climáticotendría efectos opuestos, pero igualmente preocupantes para la provincia de Mendoza.
Qué es La Niña y cómo se manifiesta en la provincia de Mendoza
En diálogo con Sitio Andino, el meteorólogo Mariano García explicó cómo se detecta este fenómeno a partir de la Climatología, una rama estadística de la ciencia de la atmósfera. Según detalló, una de las claves está en la “fuerte correlación entre la temperatura del océano Pacífico ecuatorial y las precipitaciones y variaciones térmicas en todo el hemisferio sur, es decir, desde el Ecuador hacia el sur”.
García señaló que esta herramienta natural y poderosa resulta fundamental para elaborar pronósticos generales de grandes regiones y a largo plazo. De hecho, gracias a ella se identificó la presencia de El Niño en las costas del Perú. El fenómeno recibió ese nombre porque se lo detectó cerca del 25 de diciembre: “Se lo llamó ‘El Niño’ en referencia al niño Jesús”, recordó el especialista.
Conocido como ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), o ENSO en inglés, el fenómeno presenta dos fases claras: “Cuando la temperatura de la superficie del Pacífico ecuatorial está por encima del promedio, se genera un impacto; y cuando está por debajo, se produce el efecto contrario”, explicó García.
En el caso de Mendoza, el meteorólogo indicó: “Cuando la fase de El Niño es positiva, en alta montaña y en la provincia en general se esperan más precipitaciones que lo habitual”. Eso implica más nevadas en cordillera y tormentas intensas en verano, como ocurrió en 2023: “Ese año el Paso Internacional estuvo cerrado entre 40 y 45 días. Fue un año muy activo”, ejemplificó.
sequía mendoza
Ante La Niña, la sequía será un problema que deberá afrontar Mendoza.
Foto: Gobierno de Mendoza
Por el contrario, su contraparte La Niña genera un efecto inverso en el clima mendocino: “Se esperan menos nevadas en alta montaña y menos precipitaciones en el llano”, remarcó el especialista.
¿Qué posibilidades hay de que La Niña se manifieste en Mendoza?
Aunque todavía es difícil anticiparlo con precisión, García afirmó que las probabilidades de atravesar la fase negativa de La Niña no son elevadas. “El Servicio Meteorológico Nacional indica que actualmente estamos en etapa neutra”, sostuvo.
Con el apoyo de satélites, boyas y otros recursos tecnológicos, se analiza la temperatura de la superficie del Pacífico ecuatorial. De acuerdo con estos datos, para los próximos tres meses se estima un 60% de probabilidad de continuar en etapa neutra.
No obstante, aclaró que los modelos climatológicos y numéricos permiten realizar una estimación probabilística al promediar sus resultados: “Existe una baja probabilidad de que se manifieste La Niña. Hoy hablamos de un 60% de probabilidad de continuar en fase neutra, y el 40% restante se reparte entre Niño y Niña”, concluyó.