Cuando el miedo a envejecer se convierte en una obsesión
Cronofobia, gerascofobia o mirodexia son algunas expresiones de este miedo asociado a cuadros de depresión o ansiedad en adultos mayores.
Cuando el miedo a envejecer se convierte en una obsesión.
El deseo por alcanzar la eterna juventud persigue a la humanidad por miedo a envejecer desde la antigüedad. Actualmente abundan noticias sobre cómo ralentizar el envejecimiento humano. El menú de opciones incluye alimentación, pastillas, ejercicios, filosofía oriental, terapia celular y la lista podría ser un infinito en constante crecimiento.
Tal vez tenga sentido en un mundo donde todos los pronósticos poblacionales indican que para el 2050 la proporción entre adultos y niños cambiará drásticamente. En América Latina las estimaciones indican que uno de cada cuatro personas será mayor de 60 años. Existen numerosos debates sobre qué políticas públicas deberían tomar los gobiernos para afrontar esa realidad macrosocial.
Ahora, qué sucede individualmente al momento de asumir los cambios que conlleva llegar a la vejez.
¿Regalo de la vida? ¿O padecimiento asegurado?
En una sociedad que asocia el éxito a la belleza, la juventud y la vitalidad puede ser difícil prepararse para la etapa más extensa de la vida. Desde la psicología la describen como un momento de asumir varios duelos por los cambios inevitables del cuerpo, de las relaciones laborales, de la familia cuando los hijos crecen, del matrimonio cuando la pareja se termina por el fallecimiento del cónyuge y de la consideración social al no ser productivos económicamente hablando.
Si bien cada persona envejece de manera diferente, nadie puede negar los temores que provocan dichos cambios. El problema radica cuando el paso del tiempo deriva en un trastorno psicológico manifestado en un miedo irracional, o dicho de otra forma, en una fobia.
Estas fobias al paso del tiempo pueden presentarse como cronofobia, gerascofobia o mirodexia. Pueden coexistir, o asociarse a trastornos de ansiedad, depresión o simplemente presentarse como conducta social.
Mariana Pedace, psicóloga del Hospital Italiano de Buenos Aires y miembro del capítulo de Psicogeriatría de APSA (Asociación de Psiquiatras Argentinos) plantea las diferencias entre cada una de estas fobias: “son cuadros que están muy relacionados pero que en general no se presentan solos si no asociados a otros como la depresión, trastorno de la personalidad, etc. La cronofobia puede presentarse a cualquier edad y pone mucho foco en el temor a lamuerte propia o de seres queridos. La mirodexia se relaciona con la dificultad para aceptar los cambios físicos / mentales o actitudinales del paso del tiempo aunque se ve más frecuentemente en relación a cambios físicos. Es esa gente que vive haciéndose cirugías, tratamientos estéticos para disimular los cambios así como también a tener actitudes "joviales" para negar el paso del tiempo. La gerascofobia esespecíficamente el miedo a la propia vejez y los cambios que esto implica. Es frecuente escucharlos en las consultas que hacen las personas mayores en salud mental”
Una fobia es considerada como tal cuando la persona está aterrada y las explicaciones lógicas no alcanzan para calmarla. El miedo se convierte en irracional porque la intensidad que siente no guarda una proporción real con el peligro que representa el problema.
¿Fobia vs envejecimiento saludable?
Entonces, ¿cuál es el límite entre el cuidado de la salud integral de una persona, como promueve la Organización Mundial de la Salud desde el concepto de envejecimiento saludable según el cual envejecer bien “es un proceso continuo de optimización de oportunidades para mantener y mejorar la salud física y mental, la independencia y la calidad de vida a lo largo de la vida” y el desarrollo de una obsesión?
Pedace explica que “las personas que padecen estos cuadros sufren mucho, viven pensando en el paso del tiempo, tienen mucho miedo a la muerte, suelen estar muy preocupadas por cualquier manifestación física que los hace pensar que están enfermos, van a muchas consultas médicas por síntomas que no son patologías. O cuando se enteran de la enfermedad de un familiar, sienten mucha angustia. A la vez, cuando se les diagnostica algo que no es grave, igual, sienten mucho miedo a morir.
En cambio, cuando es un cuadro de mirodexia, la persona se somete a muchos tratamientos estéticos, poniendo en riesgo su salud general. Pero además, suele tener problemas con la familia, porque por ejemplo, quiere compartir las salidas con el grupo de amigos de un hijo adolescente. Hacen todo lo posible por evitar actividades propias de su edad”.
En este sentido, según estadísticas de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, Argentina ocupa el séptimo lugar dentro de los países donde se practican la mayor cantidad de intervenciones estéticas, luego de Estados Unidos, Brasil, México, Alemania, India e Italia.
Vale aclarar de todos modos, que la mirodexia es un término relativamente nuevo que usaron en Inglaterra por primera vez en 2016 por especialistas que intentaban darle un nombre a esta conducta social pero todavía no es considerada una enfermedad mental.
Por otra parte, el miedo a envejecer no es una materia nueva en los libros de psicología, sin embargo en los últimos años ha sido exacerbado por la creciente estereotipación de lo que significa ser feliz en la cultura occidental. Padece explica que “el viejismo de la sociedad, y el que cada persona tiene para sí misma hace muy difícil escapar de este temor a envejecer. Una salida es tener una visión crítica sobre estos viejismos y entender que la vejez no significa dejar de tener posibilidades sociales, sexuales, intelectuales. Es una etapa vital de la vida que hay que planificar como cualquier otra”.