Médicos viven en Europa, pero atienden en Chile: el plan para ganarle a la fuga de cerebros
Ante la falta de especialistas, el sistema de salud de Chile contrata a médicos que emigraron al exterior para cubrir consultas críticas a la distancia.
Médicos viven en Europa, pero atienden en Chile: el plan para ganarle a la fuga de cerebros.
Sin necesidad de traerlos físicamente de regreso, el sistema de salud de Chile contrata a médicos que emigraron al exterior para cubrir consultas y guardias críticas a la distancia. Se trata de una jugada de gestión sanitaria que aprovecha la diferencia horaria a través de su Hospital Digital para retener el talento y enfrentar la escasez de especialistas.
Existen regiones del territorio chileno donde los médicos no quieren instalarse para trabajar. Según explicó a Sitio Andino, María José Letelier Ruiz, jefa del Departamento de Salud Digital de Chile, una de las expositoras en el Ciclo Pilares IA, esto se debe principalmente al temor al aislamiento profesional -lo que les impide ver casos diversos y continuar con su desarrollo académico- y a las lógicas dificultades del desarraigo familiar.
Para mitigar este escenario sin obligar al paciente a trasladarse cientos de kilómetros hacia los grandes centros urbanos, la telemedicina se convirtió en la principal herramienta de igualación: el médico atiende a distancia y el paciente recibe el soporte de manera local.
Médicos en Chile: María José Letelier Ruiz, jefa del Departamento de Salud Digital de Chile, una de las expositoras en el Ciclo Pilares IA.
Foto: Gentileza Marcelo Álvarez
Médicos: atender en su país de origen desde el suelo europeo
Esta falta de profesionales golpea con fuerza a áreas sumamente sensibles de la medicina actual. La funcionaria detalló que las mayores falencias de recursos humanos en la salud pública chilena se concentran en cuatro especialidades críticas: Psiquiatría, Oncología, Geriatría y Genética.
Es en este contexto, donde surge una de las aristas más innovadoras de la gestión del Hospital Digital chileno: transformar la migración de sus profesionales en una oportunidad operativa mediante la "repatriación virtual".
"En lugar de dar por perdido el capital humano que deja el país, el Estado comenzó a contratar a médicos chilenos radicados en el exterior, ya sea porque se mudaron para realizar estudios de posgrado o por razones familiares", explicó la especialista.
El objetivo del sistema sanitario chileno es no perder su capital humano.
Imagen ilustrativa generada con IA
La estrategia tiene un componente logístico impecable: la diferencia horaria. "Al estar viviendo en Europa, los profesionales se conectan a la plataforma de telemedicina en lo que para ellos es la tarde o la noche, coincidiendo justo con los horarios de mayor demanda, consultas y congestión asistencial en Chile", agregó Letelier Ruiz.
De esta manera, el médico en formación o radicado afuera obtiene un ingreso extra y mantiene el vínculo activo con su sistema sanitario natal, mientras que el Estado recupera un recurso valiosísimo en el que ya invirtió fondos de formación, sin que el profesional tenga que subirse a un avión.
"A contramano de lo que se cree, la oferta de psicólogos en Chile es altísima debido a la multiplicación de facultades dedicadas a esa rama. De hecho, el Hospital Digital chileno cuenta actualmente con un plantel fijo de entre 65 y 70 psicólogos dedicados exclusivamente a la atención remota", explicó.
La oferta de psicólogos en Chile es alta, lo que faltan son médicos psiquiatras.
El dato que ilustra la sobredemanda de empleo es contundente: cada vez que se abre una sola plaza para trabajar a distancia, reciben un promedio de 500 currículums.
"El verdadero cuello de botella y la urgencia de la salud mental chilena no está en la psicología, sino en la falta crónica de médicos psiquiatras, un eslabón crítico que este plan de atención a la distancia busca sostener paso a paso", cerró.