Senado de la Nación

Ley ómnibus, una puerta a negocios (y negociados) infinitos

La discusión de la Ley ómnibus muestra nuevas zonas oscuras. La puerta para que empresarios amigos de Milei se queden con tierras del Estado sin cargo alguno.

Por Marcelo López Álvarez

Si algo instauró el macrismo como Política de Estado, desde que se hizo cargo de la Ciudad de Buenos Aires y se transformó en un símbolo de los “gobiernos de derecha”, es el “negocio inmobiliario”. La Ley ómnibus de Javier Milei, redactada de párrafos en estudios privados, no es la excepción.

Es de absoluto conocimiento la relación -nunca explicada- de Javier Milei y su entorno con el magnate inmobiliario argentino dueño del grupo IRSA, Eduardo Elsztain. Un personaje de una biografía por lo menos polémica y al cual el presidente no se siente unido solamente por las supuestas relaciones comerciales, sino por una fe profunda y cercanía con los sectores más conservadores y tradicionales del judaísmo.

Ley ómnibus y una historia que empieza desde el día uno

La historia de lo que se deschavó el lunes en el Senado de la Nación Argentina comienza el primer día de mandato de Javier Milei. A pesar que, a cinco meses de gobierno, Javier y Karina Milei aún no nombran casi el 20% de los funcionarios del Gabinete y resta completar más del 60% de los cargos de primera, segunda y tercera línea del Estado, a escasas 48 horas de la asunción ya estaba designado Nicolás Pakgojz, alto ejecutivo de IRSA, como titular de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).

La AABE fue creada durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner y tiene como función la ejecución de las políticas, normas y procedimientos que rigen la disposición y administración de los bienes inmuebles del estado nacional en uso, concesionados y/o desafectados. Traducido, es el organismo que administra y dispone de los miles de edificios y hectáreas que posee el gobierno de la Nación y no tienen afectación específica. "El lobo cuidando las ovejas" dirían los abuelos.

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Javier Milei hermana Karina y Eduardo Elztain en el cementerio de Queens durante la visita a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson. Elztain podría ser uno de los grandes beneficiarios de la aprobación de la Ley ómnibus

Javier Milei hermana Karina y Eduardo Elztain en el cementerio de Queens durante la visita a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson. Elztain podría ser uno de los grandes beneficiarios de la aprobación de la Ley ómnibus

Silencio positivo: sorpresa o no tanto en la Ley ómnibus

En el debate en comisiones del Senado, los reflectores se los llevó la presencia de Hectór Daer y Hugo Yasky. Sin embargo, lo más sabroso (¿o preocupante?) estuvo en la presentación del Magíster en Derecho, el abogado Carlos Nielsen Enemark, Magíster en Derecho Administrativo por la Universidad Austral y Magister en Finanzas por UDESA, sentado en la misma mesa que Daher y Yasky, quien expuso después de los dirigentes sindicales.

Nielsen Enemark, ante una pregunta de la senadora Juliana Di Tullio, confirmó que la Ley ómnibus esconde un artículo que desata un gran negocio inmobiliario. Por si esto fuera poco gratis para los “inversores” y abre la puerta a un nuevo nicho de corrupción inimaginable.

La Ley ómnibus que, ya no caben dudas, no fue redactada por técnicos del Estado en su capítulo de reforma de la Ley de Procedimiento Administrativo, contiene un artículo (el 31) que habilita a privados a quedarse con tierras estatales si piden permiso para realizar en ellas un emprendimiento y no obtienen respuesta por 60 días.

Técnicamente se llama Silencio Positivo y consiste en que un privado detecta un terreno de su interés en manos del Estado, entonces presenta una solicitud ante la AABE. La reforma indica que si el privado solicita a la AABE condiciones para hacer uso de ese terreno y en 60 días no recibe respuesta del organismo estatal ese terreno o edificio pasa a ser de su propiedad.

Cómo dirían en el café: Pasaron Menem y Dromi y dicen que es como mucho.

Ley ómnibus o puerta a la corrupción

Durante su presentación, que duró 9 minutos, Nielsen Enemark ya advirtió del problema, pero la comprensión total de la magnitud del problema llegó a la hora de las preguntas.

Embed - CARLOS NIELSEN ENEMARK - PLENARIO 13-05-24

La senadora Juliana Di Tullio, pidió la palabra y preguntó al especialista en derecho administrativo: "Por ejemplo, pido permiso para hacer un emprendimiento privado en tierras del tren Sarmiento, yo soy de Moron así qué vamos a hablar de mi barrio, tierras del sarmiento que tiene el dominio de la titularidad la Agencia de Administración de Bienes del Estado, creo que se sigue llamando así. No me contestan en 60 días, ¿por lo tanto la respuesta es positiva, según este artículo?"

"Si, en los términos del artículo sí", respondió Nielsen Enemark.

Ante la respuesta Di Tullio avanzó y preguntó “Entonces según este artículo, pido, no me contestan en 60 días y es mía . Porque el silencio es el sentido positivo: si a mi no me contestó en 60 días, pelito pa la vieja: esa tierra es mía. A mi me suena a un montón de negocios inmobiliarios. Póngale que yo me quedo con la tierra que tiene AABE, que no me contestó en 60 días, entonces el sentido es positivo y ahí yo exijo la inscripción registral, la emisión de certificado y la autorización correspondiente en sede administrativa ¿Es correcto lo que estoy diciendo?"

“Está pensando muy bien, Senadora” fue la respuesta del especialista.

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Ley ómnibus, una puerta a los mejores negocios

Unir las piezas de este rompecabezas no es difícil. Si se ordenan los acontecimientos desde el día que Javier Milei ganó el ballotage hasta hoy no es un rompecabezas de más de 4 o 6 cartones que ordena un niño de guardería.

Cada día que pasa queda más en claro que la Ley ómnibus solo es un marco legal para grandes negociados, destruir el estado y transformar nuestro territorio en un simple loteo a vender al mejor postor.

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