Las sospechas en torno a un joven que fue encontrado con un arma del mismo calibre que la que mató a Sebastián Prado la noche del viernes, parecen desvanecerse luego de que se comprobara que participó ese día de otro hecho en Guaymallén.
Las sospechas en torno a un joven que fue encontrado con un arma del mismo calibre que la que mató a Sebastián Prado la noche del viernes, parecen desvanecerse luego de que se comprobara que participó ese día de otro hecho en Guaymallén.
Si bien las primeras informaciones daban cuenta que el arma sería la misma, ya que efectivamente se trata de un revólver calibre 32, los plomos coinciden con los extraídos de la pierna de un joven, quien fue baleado el viernes por la noche en las inmediaciones de Sarmiento y Capilla de Nieve, en el interior del barrio Lihué, en Guaymallén.
Según trascendió, alrededor de las 23 un hombre llegó en un auto particular al Hospital Central con una herida de arma de fuego en su pie izquierdo. Durante su declaración, indicó que mientras caminaba por la zona un sujeto se aproximó y le disparó.
Un día después, un joven con un arma fue detenido y tras las pericias balísticas, se comprobó que el plomo hallado en el pie de la víctima salió del arma del detenido.
Esto significa que si el sospechoso participó de este hecho, tal como quedó comprobado con las pericias de balística, se complicaría su participación en el crimen de Sebastián Prado casi a la misma hora.
Se están cotejando todas las armas que son incautadas y cuyo calibre coincide con el del crimen de Sebastián, indicó una fuente ligada al caso, pero por el momento no habría.
El caso es investigado por la fiscal especial Claudia Ríos.


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