Padecer bullying o acoso escolar significa ser víctima de un hostigamiento constante, que incluye sobre todo el maltrato psicológico, verbal o físico y que se extiende en forma reiterada por un tiempo determinado.
Padecer bullying o acoso escolar significa ser víctima de un hostigamiento constante, que incluye sobre todo el maltrato psicológico, verbal o físico y que se extiende en forma reiterada por un tiempo determinado.
Esta situación es la que padecería una joven estudiante de secundario por parte de dos compañeros de clase en una escuela de Maipú. Además, en el hecho estaría involucrada la madre de uno de ellos.
Según trascendió, los hechos comenzaron los primeros días de julio en el colegio Profesora Juana Albornoz de Cortez, ubicado en la localidad de San Roque, en Maipú.
En ese momento, y a días de comenzar el receso invernal, la alumna de segundo año se habría negado a prestarle una carpeta de trabajos prácticos a dos compañeros, quienes comenzaron a hostigarla. Dichos acosos verbales se extendieron hasta estos días y ocurrirían, sobre todo, durante las clases.
Al parecer, los compañeros susurrarían insultos, agresiones verbales y realizarían gestos obscenos a la joven, evitando ser escuchados por los profesores.
En tanto, durante el acto escolar del 17 de agosto, la joven se encontraba conversando con una compañera en el patio de la institución y fue retirada por la preceptora, madre de uno de los jóvenes sindicados como el agresor.
La tomó del brazo y le dejó varias marcas, sostuvo Juan José, el padre de la joven. Por el hecho, la familia realizó la denuncia en la Oficina Fiscal 16 por lesiones leves.
Actualmente este hostigamiento continuaría y las autoridades del establecimiento no le han brindado a la familia una respuesta satisfactoria.
Desde el colegio me han dicho desde que a mi hija le gustaba uno de los chicos, hasta que son hechos que la van a ayudar a madurar, indicó el hombre.
Bullying en las escuelas: entre la soledad y el desconocimiento
Gran parte de los alumnos víctimas de hostigamiento calla. Ni los docentes ni padres perciben el acoso. El especialista Alejandro Castro Santander habla sobre el flagelo y advierte: "Estamos al revés". Faltas estadísticas y políticas preventivas. Una entrevista necesaria para educadores y papás.

