Aún no definen dónde alojarán al último integrante de la banda de Araya
Miguel Soria fue trasladado el lunes desde San Luis acusado de narcotráfico y permanece detenido a disposición de la Justicia Federal. Evalúan si lo envían a Almafuerte, donde está el Gato, jefe de la banda a la que pertenecería.
El destino de Miguel Alejandro Soria sigue siendo un misterio. El hombre que era buscado por Interpol señalado como uno de los integrantes de la banda de Marcelo Araya y con pedido de captura en Mendoza, Córdoba y Santiago del Estero permanece a disposición de la Justicia Federal y recién en los próximos días será enviado a un penal.
El hombre estaba prófugo de Mendoza desde 2010 y era buscado por Interpol por contrabando y distribución de cigarrillos y medicamentos adulterados. Desde hace tres meses se había instalado en San Luis donde creen, preparaba dos golpes en la capital puntana. Pero sus planes se frustraron cuando la Policía lo detuvo el 20 de mayo y una semana después lo trasladaron a nuestra provincia.
Durante ese lapso, Soria intentó suicidarse ahorcándose, y aunque no logró su cometido, sufrió importantes lesiones.
El lunes fue trasladado en un impresionante operativo a nuestra provincia donde debe responder por delitos relacionados al narcotráfico y contrabando de drogas.
Por ahora permanece a disposición de la Justicia Federal y desde el Sistema Penitenciario confirmaron que aún no está definido el destino de uno de los narcos más buscados hasta este lunes por la Policía.
Estamos evaluando si es alojado en Almafuerte, indicó el director del Servicio Penitenciario Eduardo Orellana.
La supuesta indecisión de las autoridades se basa en la conducta de Soria, quien tuvo algunos altercados con los policías que lo trasladaban, su estado de salud tras el intento de suicidio y la relación con el resto de los internos.
Además, Soria pidió no permanecer en nuestra provincia por algunas cuentas pendientes que mantendría con otros presos. Por el momento su destino es incierto, por lo que se desconoce si pasará los siguientes meses al lado de Marcelo El Gato Araya -alojado en Almafuerte y condenado a perpetua por instigar un homicidio- el hombre sindicado como el cabecilla de la banda en la que Soria era el número 13.