Una investigación de la UNCuyo analiza los efectos nocivos que tiene la mala alimentación en los tejidos productores de espermatozoides.
Es sabido que los animales (incluido el ser humano) requieren almacenar grasa como reserva para épocas de intenso frío o cuando el alimento escasea. Sin embargo, en la actualidad, sobre todo en las grandes ciudades donde el esfuerzo físico ha sido suplantado por el sedentarismo, la acumulación de grasa en el cuerpo humano se ha convertido en motivo de preocupación. Es que las grasas saturadas elevan el nivel de colesterol en la sangre y, por ende, el riesgo de sufrir consecuencias en la salud.
4 de abril de 2026


