Hoy es un día clave para el camarista mendocino Otilio Romano, acusado de no investigar unas 103 causas durante la última dictadura militar. Por esto, este miércoles el Consejo de la Magistratura evaluará si es suspendido de sus funciones y posteriormente sometido a juicio.
El pedido de enjuiciamiento fue hecho por el fiscal Omar Palermo, por su participación en secuestros, homicidios, allanamientos ilegales, torturas, robo de bienes y el archivo del caso de apropiación de una menor.
A pesar de estas imputaciones, el magistrado sigue en libertad, precisamente por su condición de juez, pero esto podría cambiar ya que podría ser suspendido,con lo cual quedaría detenido y tras las rejas hasta el comienzo del juicio.
Así, se espera que hoy declare en carácter de sospechoso ante la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura. Se presente o no, dada su comprometida situación en la investigación penal, es factible que por lo menos un sector del organismo intente suspenderlo.
Romano fue denunciado junto con el ex camarista Luis Miret en agosto de 2009 por un importante grupo de organismos de derechos humanos de Mendoza. Romano era fiscal durante la última dictadura y Miret era juez. Tuvieron muchos expedientes en común en ese período.
El proceso de enjuiciamiento contra el segundo pudo avanzar y fue destituido en marzo de este año. Fue acusado por su actitud colaboracionista con la comisión de delitos de lesa humanidad, en numerosos casos relatados por las propias víctimas.
La situación de Romano es más complicada que la de su colega. El camarista ha interpuesto amparos a su favor y ha solicitado ampliaciones de plazos, como ante la Justicia Federal, recusando al juez a cargo de la investigación y presentando certificados médicos para impedir el avance de la causa, pero parece que las dilaciones llegaron a su fin, y la jornada de este miércoles será definitoria.