El Gobierno se ha propuesto ahorrar en todo. Y la próxima medida para controlar el gasto es el seguimiento, vía tarjeta magnética, del consumo de combustible de los vehículos oficiales.
El Gobierno se ha propuesto ahorrar en todo. Y la próxima medida para controlar el gasto es el seguimiento, vía tarjeta magnética, del consumo de combustible de los vehículos oficiales.
En el Ejecutivo sospechan (hay algunos casos de irregularidades comprobadas, como el del empleado que vendía el combustible que se robaba de un auto oficial y fue sumariado) que se pierden muchos litros de naftas y gasoil y creen que una forma de evitar avivadas es hacer un seguimiento del gasto de cada auto del Estado.
Dentro de dos semanas se licitará un sistema de tarjetas magnéticas mediante el cual se podrá controlar el consumo de cada vehículo en función de los trayectos que recorre: la tarjeta tendrá los datos del kilometraje del auto en distintos puntos de control, y el número de litros de combustible consumidos en esos trayectos.
En el Ejecutivo cuentan con la experiencia del Ministerio de Seguridad, que con un sistema parecido redujo 30% el gasto. Desde Hacienda confirmaron la implementación de otro sistema de tarjetas magnéticas en los hospitales para el control de las raciones que dejan las empresas proveedoras y que consumen los empleados.
Esta modalidad, incluso, podría extenderse a los pacientes que se encuentran internados en los hospitales. Marcelo Costa, Ministro de Hacienda, confía en que en unos dos meses podría estar en funcionamiento el nuevo sistema.

