Estrategia

La Corriente Peronista busca expandirse en los departamentos y ampliar su poder

El sector de Ciurca, Abraham y Miranda comenzó a organizar su estructura a nivel municipal y distrital. En el Gobierno miran de reojo.

Por Matías Malagoli

La Corriente Peronista comenzó a mover sus piezas sigilosamente. En la primera etapa después de su lanzamiento buscará evitar la confrontación con el Gobernador Francisco Pérez y se dedicará a construir y consolidar su representación departamental.

“Nos estamos reuniendo permanentemente, pero no hay ningún gran acto”, contó uno de los líderes del sector, el intendente guaymallino Alejandro Abraham, que comentó que de a poco el sector irá oficializando a sus representantes en cada comuna y cada distrito de la provincia.

La idea es tejer una red de representantes departamentales y distritales de la nueva Corriente que logre dar sustento a la estructura sectorial.

Después el sector deberá sentarse a definir quiénes serán los integrantes de la mesa directiva: entre los dirigentes más significativos del sector están, además de Abraham, el vice Carlos Ciurca, el lasherino Rubén Miranda, el lujanino Carlos López Puelles y el ex gobernador Celso Jaque (y, en consecuencia, su ladero Alejandro Cazabán).

Los primeros pasos del sector buscan ser cautos y evitar el conflicto con el Gobernador. Pero el objetivo del sector es concentrar el suficiente poder como para sentarse a la mesa de discusión de las grandes decisiones de la provincia y lograr inclinarla en función de sus intereses, más allá de que públicamente se planteen argumentos bastante más inocuos a la hora de definir las razones de la creación del sector y su impacto en el juego político provincial, tanto desde la propia corriente como desde el Ejecutivo.

Así, las próximas semanas no habría actos demasiado visibles y el sector se limitaría a pequeñas reuniones para legitimar a los representantes departamentales. La Corriente también está buscando un coordinador para todos estos dirigentes que preferentemente no ocupe actualmente ningún cargo ejecutivo. Uno de los nombres que suenan es el de Cazabán, mano derecha de Jaque y enemigo interno de Francisco Pérez durante el gobierno del malargüino, quién es parte del núcleo duro de la nueva corriente aunque, fiel a su modo de operación, milita desde el ostracismo y sólo apareció para la foto en la Bodega Séptima.

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