Preparan la llegada de la tarjeta Sube y estudian cambios en el contrato del transporte
El esquema de subsidios nacional sería incompatible, según las primeras apreciaciones, con el costo por kilómetro recorrido. El boleto seguirá a $1,40.
El Gobierno comenzó con los trabajos preliminares para la adaptación del sistema Sube en la provincia de Mendoza y, a raíz de la aparente incompatibilidad de los sistemas de subsidios, estudia cambios en el contrato con las empresas del transporte público del Gran Mendoza.
La semana pasada el Secretario de Transporte, Diego Martínez Palau, estuvo en Buenos Aires reunido con funcionarios nacionales para coordinar la implementación del sistema Sube en Mendoza.
El Sube es una tarjeta magnética (casi idéntica a la Red Bus) que será personal e intransferible y sobre la que el Gobierno Nacional aplicará (o no, depende de la situación económica de cada persona) un subsidio sobre el precio del boleto.
Esta modalidad de asistencia financiera del Estado Nacional para soliviar el valor del boleto que pagan directamente los usuarios choca contra el sistema de subsidios mendocinos de pagar un valor por kilómetro recorrido fijo que asegura la rentabilidad de las empresas independientemente de la cantidad de usuarios transportados.
Vamos a ver cómo se adecúan los sistemas, explicó Martínez Palau. Pero para el Gobierno Nacional, según han comunicado a la provincia, las modalidades serían incompatibles por lo que habría que realizar modificaciones en el contrato provincial.
El acuerdo hecho en 2005 por Julio Cobos que estableció el actual esquema de subsidios para el transporte ha sido fuertemente criticado por Paco Pérez desde su gestión como Ministro de Infraestructura, y uno de los anhelos del Gobernador es tener un nuevo sistema sobre el final de su gestión (el contrato vence en 2015). Pero gracias a la adhesión a la Ley de Emergencia Pública el Gobierno Provincial tiene facultades para revisar contratos vigentes de servicios públicos.
Introducir algunas modificaciones le permitiría al Gobierno presionar a los empresarios para que recauden más. El nivel actual es bastante bajo (por eso amenazan con detener a los colados) y como las empresas tiene la rentabilidad asegurada no hay preocupación por incrementar el cobro del pasaje.
Sobre el precio del boleto, por ahora tampoco hay demasiadas precisiones: sí habrá un aumento (cuyo monto se desconoce) y que será dado a conocer una vez que concluyan las paritarias con los estatales.