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Mercedes Llano: la visión de la chica "rebelde" que quiere llegar al Congreso como tercera fuerza

Por Sección Política

 Federalismo, republicanismo, transparencia, incentivo a la inversión privada y disminución del gasto público son algunas de los ejes de las propuesta que el espacio Vamos Mendocinos tiene para proponerle a los mendocinos en las próximas elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias del próximo 12 de septiembre. Y este espacio, que lidera el Partido Demócrata tiene caras conocidas en la política mendocina, una de ellas es Mercedes Llano, actual diputada provincial, que desde la Legislatura y desde el Concejo Deliberante de Godoy Cruz suele incomodar a varios con sus propuestas y reclamos.

"Mechi" lleva casi toda una vida militando en el PD (tiene 42 años), partido que la llevó a ocupar una banca como concejal de Godoy Cruz del 2010 al 2014 y actualmente como diputada por el tercer distrito, cuyo mandato se vence en 2023. Ahora es precandidata a senadora nacional por Vamos Mendocinos, uno de los frentes que busca constituirse como tercera fuerza política en Mendoza, con el objetivo de garantizar "el equilibrio" al sistema democrático. Su partido conforma el frente junto a otros espacios con tendencia liberal, que vienen -asegura Mercedes- "a representar a todos aquellos mendocinos que no se sienten identificados por ninguno de los extremos de esta falsa grieta".

Ella es una chica "rebelde", no solo por el estilo rockero con el que se presenta en la boleta -con campera de cuero- sino por sus posturas firmes y muchas veces en solitario que asume en su rol de legisladora. Basta con recordar la bomba que tiró cuando hizo su debut legislativo con la propuesta para que los diputados y senadores se bajaran el sueldo (que no logró adhesiones). Su rebeldía quedó clara cuando aún formando parte del frente oficialista Cambia Mendoza se opuso a gran cantidad de proyectos presentado por sus pares e, incluso, desde el Ejecutivo. Finalmente parte del PD se salió del frente.

Además, rompe prejuicios.  Es una de las pocas mujeres que encabeza las listas de legisladores nacionales, y en estos años -aunque admite que con mucho esfuerzo- pudo demostrar que la política es compatible con la docencia universitaria, la investigación y la maternidad. Tiene tres hijos de 9, 7 y 3 años, que la acompañan en muchas de sus actividades, pero a los que muchas veces debe relegarles tiempo y cuidados. Por eso, se emociona cuando dice que "es un esfuerzo enorme, pero vale la pena". "Tengo doble obligación: hacer las cosas bien por los mendocinos y por ellos(sus hijos) porque quiero ser buen un ejemplo". 

"Yo nunca tuve jefes políticos. Veo mi participación como algo natural porque en mi partido nunca me negaron espacios, pero no en todos los partidos es así. Como mujer siento que puedo visualizar problemáticas que nos afectan directamente a las mujeres y que se intensificaron con la pandemia, como la desigualdad en los roles domésticos, en la dedicación a las actividades escolares y en las condiciones de inserción y proyección profesional", analiza.

Asegura que quiere "trabajar en esas demandas y romper con esas barreras que no les permiten a las mujeres poder progresar sobre la base de sus propias expectativas".

En su historial legislativo aparecen muchos proyectos que lleva como bandera: contra el nepotismo, implementación de la boleta única, poner límites a la politización de los organismos de control y la justicia, defensa de la actividad privada, entre muchos otros.

Ahora, ante la posibilidad de pelear por un cargo en el Congreso Nacional, Mechi se enfoca en contarles a los mendocinos para qué quiere hacerlo. "Desde el espacio que integramos con Vamos Mendocinos vemos con mucha preocupación este avance del populismo, que trajo aparejado un incremento del gasto público, una expansión del Estado, mayores subsidios, una impresionante presión tributaria y una inflación tremenda".

"Hay que conducir al Estado a su rol de existencia mínima: que sea garante de las reglas del juego y provea servicios de calidad. Por eso, apuntamos a recuperar la iniciativa privada, la cultura del mérito, el valor por el trabajo, a volver a ser un país abierto al mundo, que produzca y exporte", agrega.

Ante este panorama, se plantean algunas reformas estructurales a nivel fiscal para eliminar impuestos y reducir la presión tributaria, modernizar y profesionalizar el Estado para lograr una reestructuración y que se llegue a los cargos directivos a través de concursos. Otra de las reformas que plantea es la de disminuir los costos de la política, eliminando los cargos estatales que solo se otorgan por privilegios y "desterrar el tráfico de influencias". Además, insiste en la implementación de la boleta única "para garantizar mayor transparencia, más competencia y consolidar la democracia".

Otro de los ejes de propuestas que destaca Mercedes la reforma laboral, para incentivar la inversión de privados. "Necesitamos una economía abierta, un país que exporte", dice. Además, apunta a que los planes sociales se den a cambio de una prestación y que vayan tornándose temporales: "Progresivamente deberán ir eliminándose y reemplazándose por trabajo genuino". 

Mercedes fue una de las personas más críticas a las medidas tomadas por e gobierno nacional y provincial en la pandemia, desde el momento cero insistió en que los estudiantes debían estar en las aulas, cuestionó los DNU: "Son inconstitucionales No puede gobernarse por Decretos de Necesidad y Urgencia cuando el Congreso está funcionando". 

En concreto, desde su militancia, su banca y su precandidatura insiste: "Tenemos que mejorar la calidad educativa, recuperar la cultura del trabajo y el mérito. Esas son las bases del progreso"

"La grieta ficticia es una construcción especulativa con fines puramente electorales. Nosotros queremos ser una alternativa que represente los intereses de os mendocinos y no responda a los jefes políticos nacionales. Nuestras banderas son la defensa de la libertad, de la república el federalismo", destaca.

"La política es un acto de vocación. Tenemos que desterrar la prácticas de a vieja política desde el federalismo y el liberalismo", resaltó.

La precandidata sostiene que el proyecto que encabeza apunta a revertir la desaparición de las terceras fuerzas. "Eso dará equilibrio al sistema. Buscamos representar esas ideas que hoy están acéfalas de representantes, que son la austeridad, la autonomía, la cultura del trabajo".

Su visión de Mendoza es la de una persona alarmada: "Supimos ser la joya del oeste mendocino y hoy es la provincia más rezagada de Cuyo en lo que respecta a niveles de pobreza, que incluso superan la media nacional. La calidad institucional atraviesa un tremendo retroceso. Necesitamos recuperar gobernantes y proyectos políticos con visión estadista, no que vean la gestión como la posibilidad de perpetuarse en el poder. En los últimos años hemos visto un pésimo desempeño del Estado, un incremento del empleo público y una mayor participación del Estado en la economía porque hay un estancamiento del empleo privado".


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