Hace un año, el presidente Alberto Fernández comunicaba a todos los argentinos a través de una cadena nacional que el país entraba a partir del 20 de marzo en aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus.
Las calles vacías, los comercios cerrados, los bares y restaurantes con las sillas sobre las mesas se convirtieron en una postal diaria. Se desplegó una serie de controles policiales en toda la provincia para restringir la circulación y solo podían moverse de sus casas las personas consideradas esenciales (salud, seguridad, alimentación, entre otras).
El alcohol en gel, el barbijo, los saludos con los codos pasaron a ser parte de la vida cotidiana. El cambio fue radical y se sintió en cada rincón de la provincia y de San Rafael. En un informe especial elaborado por Noticiero Andino de TVA reflejamos los puntos destacados.