La actividad del sector privado de la zona euro se estancó durante octubre ante la segunda oleada de infecciones de coronavirus y la implementación de nuevas restricciones, según refleja el índice compuesto de gestores de compras (PMI), que monitorea la UE. Dicho índice bajó hasta 50 puntos desde los 50,4 de septiembre, lo que alimenta el riesgo de una recaída en recesión del bloque tras el rebote del 12,7% del PIB entre julio y septiembre.
En concreto, la actividad del sector servicios se deterioró en octubre de 48 a 46,9 puntos, mientras que el rubro manufacturas mejoró hasta los 54,8 puntos desde los 53,7 del mes anterior.
Asimismo, la lectura del índice compuesto de actividad refleja profundas diferencias entre los países del euro. Alemania llegó a su máximo en 3 meses (PMI de 55 puntos en octubre), mientras que Francia y España tocaron su piso de los últimos cinco, con 47,5 y 44,1 puntos, respectivamente.
"La recuperación económica de la zona euro se estancó en octubre, cuando se intensificaron las medidas de contención para combatir las segundas oleadas de infecciones por la Covid-19", indicó Chris Williamson, economista jefe de IHS Markit, subrayando que las empresas de servicios se han visto especialmente afectadas.
"A raíz del endurecimiento de las medidas de confinamiento, es cada vez más difícil predecir cómo la economía de la zona euro podría evitar volver a caer en declive, especialmente porque algunos países, incluidos Francia, Italia y España, ya se están contrayendo de nuevo", añadió.
En el caso de España, la actividad del sector privado volvió a deteriorarse durante octubre, con una caída del PMI compuesto de 44,3 a 44,1. Eso alimenta el temor a una recaída en contracción de la economía de España, tras el rebote del 16,7% del PIB en el tercer trimestre.
"Los últimos datos del índice PMI continúan reforzando la posibilidad de la temida 'doble caída', ya que la actividad en la economía del sector servicios claramente está teniendo dificultades frente al aumento de las infecciones por la Covid-19, a las restricciones más estrictas de la actividad y a la preocupación en general entre los consumidores con respecto a la circulación del virus", indicó Paul Smith, economista de IHS Markit.