Falabella prepara su salida del país: ¿qué pasará con su tienda en Mendoza?
Lunes, 14 de septiembre de 2020

 Casi 25 años de historia. Una tienda recientemente ampliada, algunas inversiones para adaptarse a los tiempos de pandemia y más de 400 empleados en Mendoza. Todo eso está en juego si termina de concretarse la salida del país de la cadena chilena Falabella, un jugador fuerte del retail argentino, según trascendió durante la mañana del lunes. 

Con problemas de rentabilidad desde hace tiempo, las restricciones que impuso la pandemia y golpean al negocio parecen haber precipitado la decisión, que incluye a su tienda en el Mendoza Plaza Shopping de Guaymallén, una de las 10 en Argentina. Ante la consulta de Sitio Andino, la gerencia local se excusó de responder, en medio de diferentes reuniones relativas al tema.

En  tanto, a la espera de que se confirmara oficialmente, el trascendido tomó por sorpresa a la cúpula de IRSA, el holding propietario del Mendoza Plaza Shopping, desde donde aseguraron desconocer las intenciones del grupo trasandino. Sobre todo porque Falabella, que abrió en Mendoza a la par de la inauguración del shopping,  en medio de la pandemia encaró algunas inversiones.

  El grupo viene de completar su inversión más importante en Mendoza: más de $40 millones en la ampliación de la tienda, que terminó de habilitarse renovada en 2019. Por estos días, termina de actualizar los medios de elevación y montacargas de la tienda, con un presupuesto estimado de u$d 600 mil. Y recientemente estrenó su nueva modalidad "take away" para la entrega de productos por una de las calles laterales del complejo.

  El ajuste anticipado y el proyecto mendocino de Sodimac   

En 2019, luego del resultado de las PASO, había desvinculado a alrededor de 250 empleados en el país. Y en su tienda mendocina mantiene a unos 400 trabajadores, que ahora esperan saber qué será de su futuro.

El negocio global de Falabella es comandado desde Chile por un argentino, Gastón Bottazzini, que en declaraciones periodísticas antes de la pandemia admitía que los planes en el país "son conservadores hace un tiempo".

"No es que por el cambio de conducción política haya tenido un freno, la economía había perdido ritmo antes. Lo que no estamos viendo todavía es que eso cambie en forma positiva, nuestros planes en Argentina desde ya hace un tiempo son conservadores. Hemos hecho ya un par de ajustes en los últimos dos años en tiendas que ya no cumplían un rol y se cerraron. Ahí nos quedamos", le anticipó Bottazzini al diario La Tercera a comienzos de año.

A propósito de los dichos de Bottazzini, en el país la cadena chilena cuenta con 10 tiendas: 6 en Buenos Aires (3 en CABA y otras 3 provincia), y otras 4 en distintas provincias, entre ellas Mendoza (además de San Juan, Rosario y Córdoba). Venía de cerrar una de ellas, en pleno Centro porteño, sobre calle Florida.

Otro costo de la decisión sería el proyecto de la nueva sucursal de Sodimac en el predio adyacente al Casino Condor de los Andes y frente al complejo comercial, que lleva tiempo paralizado. Es más, en el seno de IRSA (el holding propietario del Shopping) reconocen que luego de las habilitaciones municipales y de Impacto Ambiental no pasó más nada: de hecho, en abril venció el plazo de inicio de obra previsto.

Pero la pandemia, con el ASPO que comenzó casi en forma simultánea, servía como excusa para rediscutir algunas "cuestiones contractuales" que las partes consideran sensibles por tratarse de una inversión millonaria. Servía, porque si prosperan las intenciones del grupo Falabella de partir, todo puede quedar en la nada.

Es que, a la espera de una confirmación oficial de su socio comercial histórico, desde IRSA asumen que la partida implicaría una operación completa para el grupo chileno, con todas sus marcas y activos. Es decir, Falabella, CMR y también Sodimac.


Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario