Miguel Fernández Pastor, especialista en Seguridad Social y ex directivo de ANSeS, impulsó una moratoria en septiembre de 2014 para brindar a muchas mujeres la posibilidad de acceder a la jubilación. A pesar de que la misma se mantiene hasta 2022, hay casi 240.000 mujeres que se encuentran en el rango etario correspondiente (entre 60 y 65 años), pero que no pueden jubilarse.
En caso de que la moratoria concluya, en julio de 2022, y que las personas tengan 65 años para acceder a la PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor), recibirán un monto similar al 80% del haber mínimo, sin importar cuántos años hayan aportado al sistema.
El problema de la informalidad en la solicitud de la jubilación
Según explica el diario Clarín, las mujeres deben tener 30 años de servicios con aportes, pero muchas de ellas han trabajado toda su vida como empleadas domésticas y "en negro", por lo que no hay modo de contabilizas esos años, ya que no aportaron al sistema.
En 2019, Anses estableció que las personas que no alcanzan los treinta años de aportes podrán entrar en un plan de pagos para regularizar hasta 26 años de servicio, aunque muchas de estas personas tampoco reciben un salario en estos momentos por continuar en una situación de inestabilidad laboral o por haber dejado de trabajar fuera de su casa para dedicarse a labores domésticas.
Según Fernández Pastor, una posible solución sería extender la fecha de corte estipulada en la ley y llevarla hasta 2010. De este modo, el número podría reducirse, aunque muchas de ellas continuarían teniendo que recurrir a la pensión y esperar hasta cumplir los 65 años.