Pérdidas de prueba, negación de derechos, desinterés y procedimientos ineficaces, son algunas de las falencias más comunes que se encuentran en la investigación de los casos más resonantes, y los no tantos, de la zona Este. Es habitual que los errores cometidos en el proceso judicial salgan a la luz cuando el caso llega a juicio, pero están las otras causas, que debido a estas faltas, no pueden alcanzar la instancia del debate y quedan impunes.
Un especialista en el tema, que trabaja en el ámbito judicial en la región, señaló un vez que la Justicia no debe permitir que esa desigualdad que sufre la víctima en la calle, también la padezca dentro del sistema judicial.
Sin embargo, la falta de interés que tienen algunos jueces, fiscales y policías, en hacer su trabajo como corresponde, hace que lo mencionado anteriormente, no se cumpla, la víctima continúe sin derechos y los casos no se resuelvan.
El 28 de diciembre la Primera Cámara del Crimen de San Martín condenó a cadena perpetua a Luis Martínez por el homicidio de la joven de 15 años, Mayra Tarifa, oriunda de Junín.
El tribunal que juzgó al imputado estuvo integrado por los magistrados Eduardo Orozco, Salvador Arnal y Jorge Del Pópolo.
A lo largo de este debate, se fueron conociendo todos los errores que se cometieron en la investigación del caso, y fue en los fundamentos de la sentencia, donde el juez Orozco mencionó dichas falencias.
Hubo algunas disfunciones en la investigación del hecho que se detectaron en el plano de la comunicación. Aspecto que se relaciona, críticamente, con la dirección del proceso penal (juez de instrucción)
.En situaciones puntuales falta de cuidado en el tratamiento de prueba relevante
, reza una parte del texto de los fundamentos de la sentencia.
Allí, también se menciona las faltas cometidas entre los familiares de la víctima (los Tarifa) y el acceso a la Justicia. Es decir, que existió un incumplimiento por parte de las autoridades investigativas del deber establecido en el art. 89 bis, ley 1908, lo que les impidió a la familia (si así lo hubiesen dispuesto) de tener su propio abogado.
Otras de las disfunciones señaladas en el documento, fue que la policía llevó la iniciativa en el campo de la investigación, y que las medidas ordenadas por la autoridad judicial siempre se dieron en respuesta a las inquietudes y requerimientos de esa fuerza. En esta misma línea de responsabilidad, no se advierte una actividad proactiva de los fiscales de instrucción que intervinieron.
Otro de los graves errores que se cometieron en este caso (está falta no está escrita en el documento de la sentencia, sino que es una valoración basada en testimonios competentes) fue el sobreseimiento de Marcelo Pastrán por parte del Primer Juzgado de Instrucción.
Fuentes judiciales, y hasta un testigo que declaró en el debate, señalaron que esta persona fue una de las tres que violaron y mataron salvajamente a Tarifa. Sin embargo, al ser sobreseído, ya no puede juzgarse por este hecho. Actualmente, Pastrán está detenido y siendo juzgado por otro caso.
En tanto, queda un tercer asesino suelto.
Caso Ángela Hermoso
En enero del 2010, en el barrio Santa Rita de Junín, una mujer de 78 años fue brutalmente asesinada, se llamaba Ángela Hermoso. Su muerte sigue sin culpables.
La injusticia nos está matando. Es una dolor y una impotencia, no se lo deseamos a nadie, señaló con dolor, Adriana, la nuera de Ángela.
A la mujer la mataron a martillazos el 20 de enero de 2010. Se especula que la causa del ataque fue porque la víctima los encontró robando dentro de su casa. Ángela murió ese mismo día pero en ella dejó rastros de sus asesinos.
Esas pruebas que eran fundamentales para esclarecer el caso se perdieron, porque el material que extrajeron de las uñas de la anciana fue conservado en agua en vez de formol, un error más que grave, ya que estos indicadores terminaron pudriéndose.
Lo mismo sucedió con las huellas que estaban en el martillo con que mataron a la anciana. Nunca se supo que pasó con esa prueba, al igual que con los rastros encontrados en la zapatilla de uno de los sospechosos.
En el 2011, al cumplirse un año del crimen, familiares de Hermoso realizaron una conferencia de prensa donde expusieron todas las irregularidades que se cometieron desde el comienzo en la investigación. Allí, pidieron la renuncia del juez de instrucción Ricardo Shulz por su mal desempeño.
Hoy, el caso no tiene ningún detenido, y los acusados fueron sobreseídos por falta de pruebas.
Robo y tortura en Tres Porteñas
Fabián Albornoz fue condenado a 12 años y seis meses de prisión por robar y torturar a la familia Molina del distrito Tres Porteñas de San Martín. Este sujeto cometió el ilícito acompañado de otros dos individuos que siguen prófugo.
En el fundamento de la sentencia, el juez Orozco que presidió el tribunal, señaló las disfunciones de la investigación de este caso, marcado por la violencia sufrida por sus víctimas.
Aquí el magistrado advierte cierto grado de indiferencia en la práctica judicial, ya que a ninguna de las víctimas se les dio la información mínima, elemental acerca de los derechos que podrían haber ejercido en este proceso. Ni siquiera se le ha informado sobre el derecho a su protección, indica el documento.
El otro punto marcado, es que no se advierte la voluntad investigativa para individualizar a los otros sujetos que integraron la banda, siendo de que existen datos certeros aportados por una de las víctimas.
Caso Bolognezi
José Luis Bolognezi fue asesinado el 14 de septiembre de 2002 en la ciudad de San Martín. En el juicio que se llevó a cabo en 2009, varias situaciones engorrosas salieron a la luz. La sentencia de ese debate fue la inocencia para los sospechosos, Abdo Girala y Carlos Pérez.
En el 2010, la Suprema Corte dictaminó la reapertura de un nuevo juicio que aún no tiene fecha. El pesado expediente ya se encuentra en manos del juez Orozco, quien será el presidente del tribunal que tendrá la tarea de esclarecer si los sospechosos mataron o no a Bolognezi.