Mientras impulsa tasas "a medida", el Gobierno ya tiene su borrador del Banco Provincial
Un grueso informe con el primer diagnóstico sobre el perfil pretendido por el Gobierno mendocino para "su" Banco provincial ya está sobre el escritorio del ministro de Economía, Enrique Vaquié, quien apuesta a terminar de concretarlo no más allá del 2023. Mientras, como si fueran señales anticipadas al respecto empiezan a aplicarse cambios en el esquema de créditos del Fondo de Transformación, como la "segmentación" de tasas según tamaño del solicitante, considerados claves para el futuro.
Por ahora la tarea es terminar de consensuar la impronta operativa del futuro Banco, a partir del análisis elaborado por el ministro de Hacienda Lisandro Nieri y su equipo. Vaquié se propone terminar de analizarlo y hacer una devolución en el transcurso de este enero de 2020 que recién se estrena.
"Es un primer borrador, tenemos que profundizarlo. Pero en los hechos hay cosas que ya están cambiando para ir hacia un nuevo esquema de financiamiento" adelantó el ministro, sin dejar de admitir sentirse "ansioso" por darle curso. Según el jefe de la cartera "llevará tiempo, porque el plazo de autorización del Banco Central lo hace imponderable, pero si va bien en tres años podremos tenerlo funcionando".
La pretensión inicial es al menos tener el visto bueno del gobernador Rodolfo Suárez para hacerlo público y empezar a discutirlo antes de terminar el 2020, una vez consensuada una versión final con Hacienda, cuyos detalles preliminares se mantienen bajo siete llaves. "Llegado el momento lo vamos a discutir con la sociedad mendocina, por tratarse de algo que genera muchos temores", reconoce Vaquié.
Con un rol clave por su capacidad en temas financieros y monetarios, para las espadas oficiales el proyecto tiene un cerebro: Víctor "el Peque" Fayad, hijo del recordado Viti, ex intendente de Ciudad.
Fayad viene de conducir la Agencia de Financiamiento y hoy es responsable de Cuyo Aval, además de monitorear Mendoza Fiduciaria (desde hace años canaliza recursos hacia operativos sostén de precios frutícolas y vitivinícolas). Con la gestión Suárez desembarcó enel Fondo de Transformación y Crecimiento, el ente financiero que Mendoza tiene hace 25 años, considerado piedra basal del Banco.
Créditos "segmentados": menos tasa para los más pequeños
Un ejemplo de los cambios pretendidos es que tras 25 años el Fondo acaba de estrenar un nuevo criterio para otorgar préstamos, con tasas de interés "a medida" de la capacidad del solicitante: los más pequeños pagarán una tasa acorde (subsidiada) y con plazo mayor de devolución, a diferencia de los grandes, que si bien pueden aspirar a montos superiores, será a más interés y menos plazo.
"El sistema financiero del Fondo ha sido históricamente inclusivo, con idénticas condiciones para el pequeño comerciante o el gran industrial. Ahora vamos hacia un criterio de segmentación en favor de los que menos poder adquisitivo tienen, para facilitarles el acceso, con mayor subsidio de tasa", explicó Silvina Giordano, titular del FTyC, cuya tasa es 50% de la de referencia del Banco Nación.
Para eso, a los parámetros de facturación de la Sepyme como referencia se suma "mircro-agro", una categoría inicial para productores de hasta 5 hectáreas, o cabezas para ganaderos, según el caso. Respecto a actividades no agropecuarias rige el cuadro habitual de facturación o ventas anuales.
Para Giordano, la nueva categorización "permitirá tanto un mayor conocimiento de los clientes como mejor administración de los recursos" del organismo "dado que siempre solicitan crédito los mismos y muchos no lo conocen o creen que es inaccesible". La próxima meta será avanzar, según su titular, en "la modernización del Fondo. que está muy quedado en cuanto a tecnología e innovación", algo que coincide con la pretensión oficial de pensar un futuro Banco más "digital" que con soporte físico.
En tal sentido, si de mejoras se trata, el FTyC arrancó el nuevo año con varios logros para mostrar, como una morosidad del 4% (llegó al 23% entre 2017 y 2018) y una oferta de créditos reducida de 25 líneas a 4 específicas, con capital de trabajo, inversión, ganadería y riego como prioridades.