El Banco Popular de China (BPC) arrancó 2020 con la decisión de una rebaja de 50 puntos básicos del coeficiente de reservas exigido a los bancos del país, lo que liberará liquidez por unos 800.000 millones de yuanes (102.664 millones de euros), y permitirá abaratar el crédito en el gigante asiático de cara a los festejos del Año Nuevo Lunar, que se celebra desde el próximo 25 de enero.
El recorte del encaje bancario será efectivo desde el próximo 6 de enero, cuando el coeficiente de reservas baje al 12,5% para grandes entidades y 10,5% para prestamistas de menor envergadura.
"El recorte sirve como ajuste contracíclico y libera más de 800.000 millones de yuanes a largo plazo, aumentando efectivamente las fuentes estables de financiación para que las instituciones financieras apoyen a la economía real, reduciendo el coste de los fondos", señaló el banco central chino en un comunicado.
Asimismo, el BPC destacó que la medida contribuirá a que los bancos comerciales incrementen sus servicios a la comunidad. Al respecto, expresó su confianza en que bancos grandes y pequeños "harán buen uso de los fondos liberados" para aumentar su apoyo a las pymes y al sector privado.
En este sentido, el banco central chino calcula que las entidades de pequeño y mediano tamaño recibirán alrededor de 120.000 millones de yuanes (15.394 millones de euros) en fondos a largo plazo, reforzando así su capacidad de cumplir sus obligaciones.
A pesar de su intervención, el instituto emisor chino ha subrayado que el ajuste del coeficiente de reservas no representa "una medida de estímulo indiscriminada". Y lo califica como una medida "apropiada y sólida", además de reafirmar que su política monetaria se mantiene sin cambios.