Durante siglos, los diferentes pueblos que habitaron el mundo erigieron en torno al sol y a la luna un sinfín de historias sobre su aparición y existencia. Una de las más románticas fue creada por la cultura Inca que tenía especial afición por la Astronomía. Para ellos- y para tantos otros- ambos cuerpos estelares eran deidades. Inti, el sol, estaba casado con su hermana, la luna, a la que llamaron Mama Quilla. En los eclipses, estos dos se fusionaban en su amor celestial.
Este martes 16 de julio, los amantes se reencuentran en un eclipse parcial que podrá verse perfectamente desde Mendoza, siempre y cuando, se haga desde un lugar donde la vista disfrute de un horizonte limpio. La institución El Firmamento recomendó presenciar el fenómeno desde el mirador de El Challao, ubicado en la rotonda de Av. Champagnat y Regalado Olguín, donde está dispuesta una oficina de Información Turística. También podrá disfrutarse de zonas como el barrio Sanidad, Base Cóndor del viejo aeroparque.
Este eclipse de luna llena será parcial, es decir, se podrá ver una parte anaranjada, no tan rojiza como la que se ve en uno total de luna. "Se dará sobre el horizonte este a las 18.41. A las 19.59 termina la umbra- la sombra que proyecta el sol sobre la luna- y la dejará teñida de un color grisáceo y no de su blanco habitual", explicó Walter García, astrónomo y fundador de El Firmamento, que funciona en Mendoza desde el 2001. Y agregó: "A las 21.17 finaliza el eclipse, la parte grisácea comienza a desaparecer y la luna blanca retorna de a poco.
Para observar este fenómeno, García recomendó un horizonte limpio hacia el este ya que en la ciudad no será simple encontrar un buen lugar para apreciarlo. "La recomendación es posicionarse en un lugar elevado. El mejor momento será cuando comience a aparecer, es bellísimo. Además, se da justamente cuando se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la luna", cerró el astrónomo.