Israel Damonte cruza el charco para jugar en Nacional de Montevideo. El platinado llegó sin cargo al Tomba y se va por 250 mil dólares. Estuvo jugando en Godoy Cruz durante 18 meses.
Israel Damonte dejó la Bodega y ahora cruzará el charco para convertirse en nuevo jugador de Nacional de Montevideo. Por la tarde su vuelo programado lo trasladará a Uruguay, pero previo a su viaje y también a su merecida despedida con sus ahora ex compañeros, el volante dialogó con La Página Bodeguera y dio sus sensaciones de su año y medio vistiendo la camiseta de Godoy Cruz.
Polémico, controvertido y sanguíneo, Israel Damonte se despidió de Godoy Cruz sorpresivamente aunque su salida fue un poco pronunciada en las últimas semanas. Por 250 mil dólares, el platinado que llegó sin cargo al Tomba y que se desempeñó con la azul y blanca 18 meses, ha decidido cambiar el rumbo de su carrera y en dialogo exclusivo con La Página Bodeguera aclaró los pormenores de su polémica transferencia a Nacional de Uruguay.
¿Por qué no decidiste hablar concretamente de tu transferencia en estos últimos días? Si hablas después confunden las cosas, se inventan y con los únicos que hable fueron con ustedes (La Página Bodeguera) para aclarar el asunto de las declaraciones falsas que publicó un medio de Uruguay, después decidí no dialogar porque se generan problemas.
El hincha te está tratando como traidor ¿Cómo recibís esas críticas? El hincha quiere que uno se forme y que también se retire acá, pero tienen que entender que como jugador y también como persona hay que progresar. A mí en Estudiantes, el club que yo amaba y donde jugaría gratis me echó como a un perro con 20 años, una nena recién nacida y muchas cosas difíciles en el medio.
Se te está criticando mucho ¿Qué le dirías al hincha? Quiero pedirles disculpas por haber estado en silencio todos estos últimos días. El hincha no lo tomo para bien, pero bueno yo lo que quise fue no declarar porque uno a veces haciéndolo puede decir cosas que duelen o que no tiene que decir.
¿Qué sensaciones tenés en este momento por el salto en tu carrera profesional? Tengo sensaciones encontradas de alegrías y de tristezas. Alegría porque voy a un club como Nacional que pisa fuerte en América, siendo un pase importante en mi carrera, con 30 años siendo contratado por un equipo importante como lo es Nacional y triste porque dejo muchos amigos, un grupo espectacular y un gran equipo también. En un año y medio viví muchas cosas lindas y alguna otra triste también, pero es el momento que uno tiene que pensar en la familia y seguir progresando.
¿Entendes el enojo del hincha en estos momentos? Al hincha lo entiendo. Un hincha es sanguíneo, muy fervoroso, calentón, como lo soy yo adentro de la cancha, yo soy así también, hago más con el corazón que con la cabeza. Siempre van a estar los que se enojan y a mí lo que me deja tranquilo es que mis compañeros saben que uno siempre dejo todo y siempre sumo de donde me tocó estar, en momentos difíciles y también de los felices. Solo al hincha puedo decirle que lo entiendo y quiero que me entiendan que el fútbol es así, jugar al fútbol te corta cosas lindas por dar un salto, pero sinceramente estoy agradecido al hincha que está enojado y al que no lo está.
¿Te sentís bien dejándole algo de dinero al club por este traspaso? Yo llegue a préstamo por dos años sin cargo a Godoy Cruz, con una cláusula de recisión y sabiendo de palabra que si a mí no me tocaba jugar en el primer año y los dirigentes necesitaban el lugar para otro jugador yo no tenía problema en irme antes. Estoy agradecido al club y le voy a estar agradecido siempre porque me trataron excelente. Lo que se pactó fue una cláusula que hoy un club, junto a mi representante están haciendo el uso de la opción y fue todo en común acuerdo, nadie quiso sacar ventaja. Al contrario, yo quise dejarle plata al club y no quedar libre dentro de seis meses. Me hubiese gustado dejar 5 millones de dólares por todo lo que me dio, pero hay jugadores que ponen esas plata y en mi caso obvio que no era ese.
¿Con que recuerdo futbolístico lindo te quedas en estos 18 meses? Uno de los más lindos pero el que más recuerdo fue el haber entrado a esta última Copa Libertadores porque la veníamos pasando mal, no se nos daban los resultados y sufrimos mucho. Solo queríamos darle la alegría al hincha, para nosotros mismos y a la gente que nos había bancado confiando ciegamente en nosotros.
¿Uno malo? El que me quedó como feo fue el partido por Copa Sudamericana en Perú. Es uno de los peores momentos que me van a quedar, porque tuve la desgracia de errar el penal y esos días la pase mal, lo sufrí mucho.
¿Qué te quedo pendiente en Godoy Cruz? Pendiente me quedo haber disfrutado esta Copa Libertadores que tanto nos costó entrar. Me hubiese encantado estar, pero esos son los momentos que tenés que pensar con la cabeza y no con el corazón porque con el corazón te quedas a vivir en Godoy Cruz, esa es la realidad, pero tenés que abrir la mente y pensar lo mejor para la familia y también para mi futuro.
¿Queda la puerta abierta para un posible retorno? Eso nunca se sabe, hay que ver cómo se va dando. Siempre de donde me voy trato de dejarla abierta porque uno nunca sabe cuándo uno puede llegar a necesitar una mano tanto como ellos para mí, como de mi para ellos. Trate de hacer las cosas bien, no engañar al club y decir la verdad dentro como se puede en este fútbol.