Por varias razones quiénes estén a cargo de la prensa del nuevo gobierno tendrán una pesadísima responsabilidad. Basta mencionar dos. Porque la de Celso Jaque no fue buena y se impone hacer la diferencia. Y porque la comunicación se ha vuelto velozmente determinante para el éxito o el fracaso de una gestión.
30 de abril de 2026


