Paco no es un político acartonado: mirá las imágenes que lo demuestran
Jugó a sacarle fotos a los periodistas, lloró, brindó con champaña con cada funcionario que eligió, los presentó en un living improvisado al aire libre y les dio frutas y cereales de desayuno. Un nuevo estilo.
Francisco Pérez presentó a su gabinete y si estaba tensionado por las presiones internas previas, supo disimularlo ante la prensa. ¿Gracias a qué? Al estilo desestructurado y abierto que se ha propuesto imponer.
De ahí que el comienzo con su equipo de trabajo haya tenido algunas... cosas distintas, rarezas... A saber: Por un lado, se lo vio lagrimear en varias ocasiones al presentar en sociedad y ante las cámaras a sus futuros ministros y secretarios.
Fue ayer en el dique Cipolletti de Luján. De paso, un lugar alejado de la ciudad y totalmente atípico para una actividad de esa naturaleza. No obstante, está claro y se sabe que Pérez no quiere parecerse en nada a Celso Jaque, que en el 2007 lo hizo en un hotel céntrico cuando faltaba menos tiempo para que asumiera.
Este sábado Paco hizo que todos llegaran a las 8.30 al camping que administran los petroleros privados y allí hubo un desayuno acorde a la calurosa época del año, con frutas, cereales y jugos. En teoría el elenco se había levantado motivado, después de que en la noche del viernes el gobernador electo arengara a su gabinete desde su celular a través de mensajitos de texto con expresiones como esta: "Gracias por aceptar y Mendoza te necesita con toda tu humanidad. La suerte es aleatoria, el éxito se construye. Un fuerte y afectuoso abrazo peronista!!!".
Horas después, pasado el mediodía de ayer, hundido en uno de los sillones de un improvisado living al aire libre, sobre el pasto, a la fresca sombra de los árboles y cerca del agua, trató de mostrarse relajado sacándole fotos a los periodistas junto al vicegobernador Carlos Ciurca.
Fue el final, para la foto general del equipo. Antes brindó con champaña con cada funcionario que había presentado con fuertes abrazos y a la distancia le envió besos a su esposa, Celina Sánchez, que estaba enfrente rodeada por el intendente Roberto Righi (Lavalle) y otra mujer. A la vez, Paco auguró más sorpresas, para el día de su asunción, el viernes próximo.