Esta tarde, a partir de las 17.30 y con transmisión de la TV Pública, se llevará a cabo la operación Va 226, en la que el cohete de origen francés Ariane 5 enviará al espacio al satélite de telecomunicaciones Arsat 2 en la base de la Agencia Espacial Europea ubicada en Kourou, Guayana Francesa.
Este proyecto, que se suma a lo ocurrido hace un año con Arsat 1, modificará el mercado telecomunicacional y es una apuesta de la empresa estatal ARSAT, dependiente del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación.
Para explicar de qué se trata este evento y cómo funciona este tipo de satélites, SITIO ANDINO habló con el director de la carrera de Ingeniería en Telecomunicaciones del Instituto Balseiro (dependiente de la UNCuyo), Pablo Costanzo Caso. Desde Bariloche, Costanzo Caso contó cuáles son las claves para entender este suceso.
Este es el segundo satélite de comunicaciones fabricado a pedido de ARSAT. Lo que hace es complementar con servicios y cobertura geográfica al Arsat-1, que se expandía por el territorio argentino, detalló. El ingeniero señaló además cuál es la importancia de este nuevo satélite. Con el Arsat-2 se llega a Norteamérica. Se abre un mercado muy bueno porque, por ejemplo, se pueden exportar muchos contenidos a la comunidad hispanohablante de Estados Unidos, afirmó.
¿Cómo funciona un satélite de telecomunicaciones?
Costanzo Caso relató que estas máquinas son utilizadas por empresas e instituciones para retransmitir contenidos o ocuparlos como canal de comunicaciones. Para eso, deben contratar y pagar el servicio a ARSAT, quien se encarga de gestionar e invertir en estos satélites.
Existe la Organización Internacional de Telecomunicaciones por Satélite (ITSO por sus siglas en inglés) que es la encargada de asignar las órbitas geoestacionarias a los países. Si no son ocupadas, se reasignan a otros, por lo que generalmente pasan a países desarrollados, completó el docente. Por eso, Costanzo Caso agregó que es importante ocuparlas para no tener que depender de otras empresas, como ocurría en otras épocas.
El Arsat - 1 en el espacio.
Es que antes del Arsat 1, funcionó el Nahuel 1 A, lanzado a órbita en 1997, y lo que hacía solamente era tercerizar los servicios geoestacionarios.
Por otro lado, el ingeniero dio un panorama de cómo es la actualidad de la carrera de Ingeniería en Telecomunicaciones, lugar de donde salen las personas que controlarán estos aparatos. La carrera está en el Balseiro desde 2012. A finales de este año tendremos los primeros dos egresados, y el próximo ciclo concretaremos cinco más.
Costanzo Caso concluyó informando que en el Instituto cuentan con 15 becas que no están siendo utilizadas, y que esperan que con esta difusión propulsada por el Arsat-2 haya un mayor acercamiento a esta profesión.