Alejandro Vigil sigue exorcizando sus demonios. Esta vez abrió Casa El Enemigo, un nuevo concepto más intimista para ampliar la oferta del enoturismo en Mendoza.
Alejandro Vigil sigue exorcizando sus demonios. Esta vez abrió Casa El Enemigo, un nuevo concepto más intimista para ampliar la oferta del enoturismo en Mendoza.
Casa El Enemigo es un predio abierto en su propia casa, ubicada en Chachingo, Maipú, donde funciona una pequeña bodega, Aleanna, hay viñedos con distintas variedades y funcionada un pequeño restaurante abierto al público para almuerzos, cenas y degustaciones maridadas con picadas y productos regionales. Todo con reserva previa. La idea es que turistas y mendocinos puedan tener contacto directo con los hacedores de vinos Premium, verdaderas joyas vitivinícolas con amplio reconocimiento en el mercado nacional e internacional, al tiempo que conocen sobre su elaboración, degustan productos regionales y viven de primera mano la experiencia de quienes tienen al vino como pasión.
Buscamos recuperar la idea de lo que se hacía antes, que era tener la bodega en la casa, vender el vino en un sábado que iban tus amigos o conocidos a visitarte a tu casa y se comían empanadas o choripanes. Yo tuve la oportunidad de vivirlo, ese es el concepto que siento se perdió y hace muchos años que estamos tratando de recuperarlo y queremos que existan muchos lugares así, explica Alejandro Vigil en diálogo con SitioAndino.
La idea es ofrecer una experiencia más intimista al turista y al mendocino interesado en el vino, en conocer cómo se hace y qué piensa el enólogo que lo elabora. Y Casa El Enemigo busca eso, abrir la propia casa del enólogo, allí donde vive su familia, para tener un contacto directo con el visitante.

La línea de vinos El Enemigo de Alejandro Vigil nace en 2008 como un proyecto en sociedad con Adrianna Catena de Bodega Catena Zapata. Vigil es el enólogo principal de esta bodega emblema de Argentina.
El Enemigo es un intento del propio enólogo de exorcizar sus demonios, sus debilidades. Salir de la zona de confort para correr riesgos, cambiar cosas, como define Vigil. Desde entonces el éxito ha sido exponencial. En 2014 el Cabernet Franc Single Vineyard de Gualtallary de El Gran Enemigo, de Bodega Aleanna, obtuvo 97 puntos de Wine Advocate, la influyente publicación a cargo de Robert Parker. Hoy el gran éxito internacional que tiene el Cabernet Franc de Argentina se debe en gran parte a los demonios y los riesgos que tomó Alejandro Vigil.
Desde siempre y aún ahora, los vinos de Bodega Aleanna se venden casi a pedido, con un seguimiento personalizado del propio enólogo. Él los presenta y así se van vendiendo. Y es este mismo concepto personal es el que marca y guía el proyecto de Casa El Enemigo, un concepto turístico gastronómico que ya está abierto al público en Videla Aranda al 7008 en Chachingo, Maipú, a 3,7 kilómetros de Urquiza.

Junto con la idea de Casa del Viticultor, hay desarrollos paralelos que confluyen en el proyecto tanto familiares como para la zona. Mientras Vigil prepara nuevas líneas de vinos con nombres inspirados en la Divida Comedia como El Maldito, Los Hipócritas o El Condenado para vender en el mercado interno y externo, María Sance, esposa de Vigil, además de atender y acompañar a los visitantes desarrolla una línea de dulces y conservas orgánicos con la marca Gardenia, al tiempo que los productos que venden en el restaurante provienen en su mayoría de proveedores ubicados en Chachingo, Maipú. Los quesos son elaborados en una fábrica ubicada a escasos metros y hasta las empanadas son una vecina de la zona.

La apuesta de la familia Vigil busca también un desarrollo armónico de la zona.
Los horarios de visitas son de lunes a sábados, de 9.30 a 17. Hay tres turnos: 9:30, 11:30 y 15:30. Almuerzos y cenas. Mayor información en https://www.facebook.com/alejandro.vigil.7355/about?section=contact-info o al mail [email protected] o teléfono 02616974213

