"Yo no soy mala leche, no merezco comerme estos juicios morales"
Mauro Camoranessi tendrá que cumplir cinco fechas de suspensión tras la fuerte patada a Toranzo, "cometí un error y soy consciente de que lo tengo que pagar". Se refirió también al comentario del jugador de Racing.
En diálogo con Otro Buen Momento, de Radio La Red, Mauro Camoranesi brindó su testimonio como pocas veces lo hace y se refirió a todos los temas habidos y por haber. Obviamente, al estar cumpliendo una dura sanción de cinco encuentros como consecuencia de su expulsión ante Racing, que estuvo acompañada por una salvaje agresión sobre Patricio Toranzo, comenzó hablando de aquel episodio que sucedió en el "Cilindro" de Avellaneda.
"Me duele en el alma no jugar porque lo que me gusta es estar dentro de la cancha. Esto es responsabilidad mía y nada más, esto es fútbol y pasan un montón de situaciones. Cometí un error y lo estoy pagando, calladito la boca", inició su monólogo sobre la polémica circunstancia de la que fue protagonista hace un par de jornadas. "Lo tomo como una contractura que me deja afuera por tres o cuatro semanas", agregó sobre el parate que tendrá que bancarse hasta volver a ser tenido en cuenta por su entrenador Gabriel Schurrer.
"Es parte del juego si Toranzo simuló, nada más. No voy a condenar a nadie, gracias a Dios somos todos diferentes. Me llegaron un montón de comentarios, no voy a decir nada, cada uno se expresa como quiere", graficó acerca de las declaraciones posteriores del jugador de la "Academia". Igualmente, más tarde, exteriorizó su malestar y manifestó que "no existen grandes peligros en el fútbol porque estamos protegidos. Nadie puede entrar con un arma, un cuchillo. Entonces no veo por qué tengo que comerme estos juicios morales".
Tras garantizar que "Toranzo sintió expresarse de esa manera y lo respeto", el campeón del mundo en Alemania 2006 con la camiseta italiana sostuvo que "yo nunca tuve mala leche, querer sacar a un jugador dos o tres meses. Ni tampoco escuché a algún colega decirlo, acá en Argentina pasan cosas como en el mundo".
Cambiando de tema, Camoranesi admitió sentirse muy cómodo y "contento en Lanús, es un club organizado que me da la chance de divertirme y tengo un año y medio de contrato todavía. Vine con la intención de quedarme en Argentina y mi deseo es terminar acá en el club". También aseveró que antes del despido definitivo buscará "poner una estrellita más en la camiseta el año que viene".
Por último, y luego de haber estado cerca de arribar a Núñez si no hubiera sido por la mala relación de Daniel Passarella con su representante, el volante fue terminante: "Jugar en River fue un sueño de chico y que tuve algunas semanas, pero ya no".