Mendoza intervendrá fuerte sobre el vino

Con San Juan, fijarán cupos y retrasarán fechas de liberación de vinos al mercado interno. Se termina el cupo para mosto.

Por Federico Manrique

Los Gobiernos de Mendoza y San Juan anunciaron medidas drásticas para tonificar los precios de la uva y el vino. Se terminó para siempre la fijación de cupo para mosto y ahora se aplicarán límites y fechas de liberación para los vinos que se comercializan en el mercado interno, esto es el 75% de todo lo que produce la vitivinicultura.

El golpe de timón, inédito en la historia reciente de la actividad, ya que para buscar antecedentes de fijación de cupos y fechas de liberación de vinos hay que remontarse a la década del ’70, busca proteger el mercado interno, regulando la oferta de vinos disponibles en el mercado. Y lo harán Mendoza y San Juan, que concentran más del 90% de la producción total de uva, aunque se anunció que se invitará a participar a La Rioja y Catamarca.

La primera y más significativa medida anunciada hoy por el gobernador Francisco Pérez, en simultáneo con su par de San Juan, José Luis Gioja, es la postergación de la fecha de liberación de los vinos y la puesta en marcha de cupos para que estos vinos puedan ser comercializados en el mercado interno.

Según detalló el ministro de Agroindustria, Marcelo Costa, sólo se podrá vender en el mercado interno el 70% del vino acumulado del 2014 y sólo se podrá disponer del 60% del vino elaborado en la cosecha 2015. El resto de este vino (30% de la cosecha 2014) y el 40% de la cosecha de uva del 2015 deberá ser exportada como vino, convertida a mosto o enviado a destilación (alcohol) o vinagre. Pero nunca podrá entrar al mercado interno de vinos.

Con este primer paso el Gobierno intenta regular la oferta de vinos disponible en el mercado interno para intentar que los precios suban, al tiempo que fuerza a las bodegas y trasladistas a exportar a cualquier precio, desnaturalizar o retener stocks.

En paralelo, también se postergaron y se fijaron nuevas “fechas selectivas” de liberación de vinos para la cosecha 2015. Los vinos de terceros podrán ser liberados recién a partir del 1 de agosto, mientras que los vinos elaborados con uvas propias podrán ser vendidos recién a partir del 1 de noviembre.

La fecha de liberación de los vinos siempre fue en junio de cada año, pero ahora se atrasó tres meses frente a un escenario de altos stocks acumulados y se fijó una fecha diferencial para vinos de terceros (agosto) y otra para los caldos elaborados con uvas propias (noviembre) con el objetivo de poner en mejores condiciones de mercado a los productores que venden sus uvas para que logren un mejor precio.

Ambas medidas empezarán a regir desde ahora para el vino acumulado de la cosecha 2014, confirmó el ministro Marcelo Costa.

Hasta ahora y por más de una década, los gobiernos de Mendoza y San Juan intervenían en el mercado vitivinícola fijando en función de la demanda (consumo interno y exportación) y la oferta (pronóstico de cosecha y stocks acumulados) qué cantidad de uva debía ser destinada a vino y cuál a mosto, un producto que mayoritariamente se exporta. Esto se hacía para evitar que más vino elevara la oferta disponible y deprimiera los precios de mercado.

A partir de ahora, esto cambia y se quiere pasar a un esquema donde el Estado, a través del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), regula anualmente cuánto vino puede ingresar al mercado interno, bloqueando un determinado cupo, fijando nuevas fechas de liberación y obligando a que el resto sea exportado, convertido a mosto o desnaturalizado (alcohol o vinagre).

Con esta decisión, se dejan sin efecto algunas de las anteriores medidas anunciadas por el Gobierno de Mendoza, como los certificados de crédito fiscal para destilación y la compensación de impuestos vía subsidios para exportar vino blanco a granel, y las que desde el sector privado venían pidiendo, como la creación de un fondo o emisión de títulos por entre $300 y $400 millones para sacar excedentes de vino del mercado y así “equilibrar la oferta con la demanda”.

“Con esto buscamos arreglar los problemas de oferta y demanda, mientras protegemos el mercado interno. Al mismo tiempo que es la propia industria y no todos los mendocinos quien paga por la implementación de estas medidas y sin tener que apelar a endeudamiento”, admitió Martín Hinojosa, subsecretario de Industria y parte del equipo técnico que trabajó en el diseño de esta estrategia.

Sorpresa y dudas

El sector privado vitivinícola llegó a la cita sin saber nada sobre lo anunciado hoy por el gobernador Pérez. Dirigentes de la Coviar, Bodegas de Argentina, Unión Vitivinícola Argentina, Bodegueros y Viñateros del Este, Cámara Argentina del Mosto, Acovi y otras entidades de productores y cámaras departamentales llegaron sin saber nada sobre el carácter del anuncio y se encontraron con la sorpresa. Esto valió la primera de las críticas sobre la falta de consenso de las medidas adoptadas. Todo el resto se repartió entre críticas sobre lo anunciado, dudas sobre su efectividad y reparos sobre su implementación y legalidad.

“Con esto no se arregla el problema de la oferta y demanda ni se actúa sobre las expectativas. Los excedentes de vino van a seguir estando”, afirmó Carlos Iannizzotto, vicepresidente de Acovi.

“Esto en nada ayuda al sector del mosto”, admitió Sergio Colombo, gerente de la Cámara Argentina del Mosto.

Y hay dudas. Es que para que el bloqueo de vinos opere también será necesaria una ley y resolver aspectos aun pendientes sobre su reglamentación, operatividad y alcance, admiten los empresarios vitivinícolas.


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