La prohibición con aire fundamentalista le impide al país desarrollarse, advierte Héctor Allende, no sin antes destacar que los capitales que llegan a explotar la minería deben tener un marco ético de trabajo, de respeto por el minero y su familia, por la comunidad y el medio ambiente y lo que pase después que la mina deje de producir. Este es el principio y razón de ser del Foro Social Argentino de Minería, un organismo creado dentro de la Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina, lo que marca el ingreso formal de la Iglesia Católica al tumultuoso debate en torno a la minería en el país.
SitioAndino.com habló con Héctor Allende, coordinador a nivel nacional del Foro, un espacio de apertura y diálogo que se creó a pedido de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros y es consecuente con los esfuerzos que hace el Vaticano y el propio papa Francisco en pos de promover una nueva minería.
El objetivo del Foro Social de Minería es continuar lo que se viene haciendo desde el 2013 en el Vaticano, a partir de la labor del cardenal Peter Turkson con empresarios y accionistas mineros en pos de promover una nueva minería. La idea es proponer al mundo una nueva minería que contemple el respeto a las comunidades locales, al medio ambiente, el respeto por el agua y la persona. La idea es que la minería continúe porque no se puede vivir sin minería, pero que sea sustentable y mitigue sus impactos, explica Allende.
El Foro Social Argentino de Minería (FOSAMIN) es una iniciativa de la sociedad civil para crear un espacio de diálogo y encuentro a fin de fomentar el debate pluralista, la reflexión y elaboración de propuestas. Busca el desarrollo de una minería responsable con las personas, trabajadores, poblaciones locales, con el ambiente y que produzca un amplio beneficio social a las comunidades y al país. Está integrado por entidades académicas, empresarias, organizaciones sociales, sindicales, de cuidado de la naturaleza y por la Comisión Nacional de Justicia y Paz que, en esta primera etapa, aporta la coordinación con el fin de ayudar a desarrollar una visión más integral de esta actividad.
Sus objetivos son promover los principios morales y de la ética en políticas públicas que comprometan a la actividad minera a desempeñarse por el bien común, la dignidad humana, la protección del ambiente y el auténtico desarrollo económico y social.
La premisa es conformar un lugar de debate libre, abierto, basado en la evidencia, que represente los múltiples intereses, integrando la cultura local y el saber científico. El trabajo y la agenda se harán en un clima de honestidad, transparencia y confianza.
Estas son las entidades que componen el Foro:
· Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).
· Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA).
· Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM).
· Cámara Empresaria del Medio Ambiente (CEMA).
· Colegio Argentino de Ingenieros en Minas (CADIM).
· Comisión Nacional Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina (CNJP).
· Fundación Cambio Democrático.
· Fundación Solidaridad.
· Fundación Vida Silvestre.
· IAE-Universidad Austral.
· Universidad Católica Argentina (UCA).
· Universidad Católica de Cuyo (UCCUYO).
Abrir el diálogo
Las distintas realidades de exploración y extracciones han dejado realidades traumáticas en el país y el mundo, pero también hay experiencias muy superadoras, que han permitido el crecimiento económico y la generación de trabajo. Y vale el análisis y discutir el rol del Estado, afirma Allende, para quien la idea es abrir un diálogo superador en torno a la minería.
En cuanto a Mendoza y el debate frustrado por Hierro Indio, Allende opinó que este tipo de conflictos dejan experiencias y muestran que el rol del Estado es el de acercar los proyectos con toda la información a la Legislatura en este caso y abrir el debate a toda la sociedad y a todos lo que lo necesiten. Creo que faltó información y un debate más a fondo, opinó.
¿Te parece bien la creación de un Foro Social para discutir sobre la minería?