Coparticipación de impuestos

Sólo en cuatro años, Mendoza le regaló $13.389 millones a la Nación

Si el cálculo se extiende a la última década, los fondos resignados ascienden a $18.694 millones. Por un reparto cada vez más discrecional y mezquino, las provincias cedieron $457.234 millones.

Por Federico Manrique

La coparticipación de impuestos entre las provincias y la Nación se hace cada vez más injusta y discrecional. Las administraciones federales tiene cada vez más responsabilidades a su cargo (gastos) mientras que sus ingresos son más acotados, como consecuencia de que la estructura de impuestos vigente y los criterios para repartir lo recaudado premian a la Nación en perjuicio de las provincias. Aumenta la discrecionalidad y las provincias se vuelven más vulnerables y dependientes.

Sólo en los últimos cuatro años (2009-2013) las provincias resignaron en manos de la Nación unos $336.389 millones. Mendoza dejó de recibir 13.747 millones.

Y si el cálculo se hace en base a lo sucedido en los últimos diez años (2003-2013), las provincias perdieron en manos de la Nación $457.234 millones; mientras que sólo Mendoza resignó $18.694 millones.

Estos datos surgen de un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) y marcan la contradicción que se vive en un país donde la presión fiscal crece y alcanza niveles récord histórico, mientras que avanza el deterioro de las cuentas y los ingresos de las provincias.

Según explican desde el Iaraf, los principales conceptos que dan lugar a resignaciones de fondos provinciales a manos de la Nación son:

1-Financiamiento tributario de la seguridad social, ya que las provincias resignaron una parte (15%) de lo que les correspondía recibir de coparticipación para financiar a la Anses cuando se traspasaron a la Nación las cajas de jubilación. Esto se hizo durante los ’90, pero nunca se dio marcha atrás y la Anses, con la recuperación económica generada a partir de 2003, pasó a ser una de las cajas discrecionales que tiene a su alcance la Nación.

2-Coparticipación parcial del impuesto al cheque. Este impuesto se creó con Cavallo durante los últimos años de la Alianza en el Gobierno y desde entonces nunca fue sumado a la masa de recursos sobre los que se calcula y reparte la coparticipación federal de impuestos, por lo que las provincias pierden y la Nación gana.

 3-Derechos o retenciones a las exportaciones. Estos se crearon durante el gobierno de Eduardo Duhalde en plena crisis del 2002 y como consecuencia de la devaluación, pero también se fueron manteniendo en todo este tiempo sin que haya una coparticipación plena de lo recaudado a las provincias.

Estos tres factores combinados han hecho que se amplíe la masa de recaudación de la Nación (caja de recursos), mientras que proporcionalmente baje el porcentaje de transferencias automáticas y obligatorias (coparticipación federal) que tiene que hacer a las provincias.


Como se ve en este gráfico, hasta antes de la crisis del 2001/2002, las provincias recibían en promedio el 30% de lo recaudado en total por la Nación. Al 2013, esa cuota (coparticipación) cayó al 24,8%.

Resulta evidente que la distribución primaria de recursos, es decir aquella que se da entre la nación y los gobiernos subnacionales, mostró un sesgo hacia una mejoría para el nivel superior de gobierno. Un punto concreto es que en la actualidad las provincias reciben de manera automática menos del 25% del total recaudado a nivel nacional, subiendo al 26% si se computa el Fondo Federal Solidario. Antes del año 2000 recibían en promedio un 30%. Esta diferencia de 4 puntos representará, sólo en 2013, unos $35.000 millones, cifra que supera incluso al total de necesidades de financiamiento que tendrán las provincias en 2013, ya que se estima para el consolidado provincial un déficit fiscal cercano a los $15 mil millones, a lo que se le suman amortizaciones de deuda por unos $16.000 millones, señala el informe del Iaraf.

En el periodo 2003‐2013 las resignaciones de fondos provinciales llegaron a los $457.234 millones medidos a valores corrientes de cada año. Resulta importante identificar no solamente el valor de las resignaciones de fondos, sino también las principales causas detrás de la misma. Un 79% se debe al financiamiento tributario total de ANSES, un 15% a la no coparticipación del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios (IDCB) con el esquema actual de IVA, y un 6% es causado por el desplazamiento de base imponible del impuesto a las Ganancias provocado por la existencia de un impuesto no coparticipable, como las Retenciones a las exportaciones, explican desde el Iaraf.

Impacto en Mendoza
Como consecuencia entonces de que la torta sobre la que se hace el reparto es cada vez más chica entre Nación y las provincias, es que Mendoza en los últimos diez años dejó de recibir $18.694 millones; mientras que sólo en los últimos cuatro años perdió $13.747 millones.

Ahora que se discute en la Legislatura el Presupuesto 2014 y la posibilidad de extender el endeudamiento sirve otro dato significativo. Tomando el último año calendario complejo y ejecutado, 2012, Mendoza resignó en manos de la Nación $3.282 millones. Esta cifra representó el 32% de todo lo gastado en salarios públicos ese año y el 72% de todo lo recaudado por impuestos provinciales.

Te Puede Interesar