Yerba mate: crecen las exportaciones, pero se desploma el mercado interno
La productores de yerba mate en su peor momento crece la producción, pero también las importaciones. Récord de exportaciones y el mercado interno por el piso.
Yerba mate: Crecen las exportaciones, pero se desploma el mercado interno.
El 2024 marcó un hito en la industria yerbatera argentina, con un récord en la producción y exportaciones de yerba mate. Sin embargo, este crecimiento no se tradujo en beneficios para los pequeños productores, quienes enfrentan una crisis sin precedentes debido a la caída del consumo interno, el aumento de las importaciones y la desregulación del sector.
Los preocupantes datos se desprenden de un profundo análisis realizado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA)
Yerba Mate, récord de producción pero caída del consumo interno
En 2024, los establecimientos de secado procesaron 986,7 millones de kilogramos de hoja verde, lo que representa un aumento del 19,6% respecto al promedio del período 2020-2023 y un 27,4% más que en 2023. Este volumen es el más alto de los últimos cinco años, consolidando a la yerba mate como uno de los productos estrella de la economía argentina.
Sin embargo, este incremento no se reflejó en el mercado interno. El consumo de yerba mate cayó un 9,3% interanual, alcanzando su nivel más bajo en ocho años. Según analistas, esta disminución se debe a la caída del poder adquisitivo de los consumidores, que optan por reducir gastos en productos no esenciales.
Por otro lado, las exportaciones de yerba mate alcanzaron un récord histórico, con un crecimiento del 11,0% respecto al promedio 2019-2023 y un 10,9% interanual. Siria se consolidó como el principal destino, absorbiendo el 70% del volumen exportado, según datos del INDEC.
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El consumo de yerba mate cayó a valores históricos.
La estructura del mercado yerbatero muestra una marcada concentración en la industria y una atomización en la producción primaria. De los 12.000 pequeños productores que operan en la cuenca yerbatera, solo 10 industrias concentran el 72,7% del mercado. Las tres principales empresas (Las Marías, Liebig y Santa Ana) explican el 41% de la producción, a través de una media docena de marcas y presentaciones.
Esta concentración industrial se refleja en la desigual distribución de los ingresos. El precio que recibe el productor por la hoja verde representa solo el 4,5% del precio final en góndola, el nivel más bajo desde 2019. Esta brecha se ha ampliado en los últimos años, afectando gravemente a los pequeños productores.
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Importaciones y desregulación: un golpe a la producción local
La situación de los productores se agravó con el aumento de las importaciones de yerba mate desde Paraguay y Brasil. En 2024, las importaciones alcanzaron los 11,9 millones de kilogramos, un 80,1% más que en 2023. Esta medida, impulsada por el gobierno a través de las Resoluciones Generales 5490/2024 y 5527/2024, buscaba reducir costos para los consumidores, pero terminó perjudicando a los productores locales.
Las grandes industrias yerbateras, como Las Marías y La Cachuera, fueron las principales beneficiarias de estas importaciones, explicando el 70% del volumen ingresado. La materia prima importada ingresa a un costo promedio de 1,2 dólares por kilo, lo que permite a los industriales pagar menos por la yerba canchada y extender los plazos de pago, generando un impacto económico negativo para los productores locales.
El DNU 70 y la desregulación sectorial: un retroceso histórico
La implementación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023 profundizó la crisis en el sector yerbatero. Este decreto eliminó los acuerdos de precios semestrales entre los sectores participantes del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), lo que desbalanceó la cadena productiva y redujo el poder de negociación de los productores.
Además, el INYM enfrenta limitaciones operativas debido a la falta de designación de autoridades y a la falta de financiamiento. La última actualización de la Tasa de Inspección y Fiscalización, principal fuente de ingresos del instituto, data del 6 de diciembre de 2023, lo que dificulta su capacidad para regular el mercado.
Esta situación recuerda a la desregulación de los años 90, cuando la eliminación de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM) y el Mercado Consignatario Nacional llevaron a una caída sostenida de los precios de la yerba canchada y la hoja verde, perjudicando gravemente a los productores.
El 2024 dejó un panorama complejo para la industria yerbatera. Si bien se alcanzaron récords en producción y exportaciones, los pequeños productores enfrentan una crisis sin precedentes debido a la caída del consumo interno, el aumento de las importaciones y la desregulación del sector. Sin medidas concretas para equilibrar la cadena productiva y proteger a los productores locales, el futuro de la yerba mate argentina, aunque parezca mentira, parece incierto.