viernes 25 nov 2022
Inversiones y poder adquisitivo

¿Los pesos "queman"?: qué tanto creció la rotación del dinero

Según un estudio, el dinero, sobre todo en pesos, por la inflación cambia de manos cada 6 días. También rotación en inversiones: del 2024 a 72 horas de plazo.

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Por Miguel Ángel Flores 23 de noviembre de 2022 - 07:00

A la hora de decidir sobre su capital, los ahorristas habitualmente están tironeados entre alternativas en moneda argentina y dólar. Pero más allá de ese comportamiento cambiante en las decisiones sobre el capital, un estudio indica que creció al menos 35% la velocidad de rotación del dinero en lo que va del 2022: esto es, por la pérdida de poder adquisitivo los pesos "queman" y cambian de manos rápidamente, o se gastan en bienes para no perder frente a la inflación.

Así lo muestra el análisis de Fundación Libertad y Progreso, que toma tanto la rotación de la base monetaria en el país (BM medida por el Banco Central), como el dinero circulante e incluso en cuentas corrientes (M1). Y concluye que desde la pandemia (en los últimos 28 meses) es 55% más rápida.

En concreto, la velocidad de rotación de la Base Monetaria se aceleró en el 2022 hasta llegar a 5,8 días en octubre; esto es, 7,1 días menos que en el segundo trimestre de 2020, cuando era de 12,9. Si se toma los últimos 2 años y medio, implica que la velocidad de circulación (o menor demanda de $$) es la mayor desde las PASO de 2019.

Al medirla a partir del dinero circulante (M1), si se compara con principios de año, hay una caída menor, pero caída al fin. En enero, la plata "cambiaba de manos" cada 13 días aproximadamente, mientras que en octubre ese ritmo se aceleró a alrededor de 9 días.

Tal como se entiende, el índice de velocidad de circulación es inversamente proporcional a la demanda del dinero. Depende de la masa monetaria existente, el ingreso de los argentinos y el nivel de precios, y refleja cuál es el deseo de los argentinos por demandar $$. A más velocidad de circulación, menor demanda de dinero, y viceversa.

Lógica

Los especialistas señalan que el hecho de que la velocidad de circulación del dinero suba implica que las personas “huyen” cada vez más rápido del peso. "Al igual que los excesos de emisión de moneda, que se demande menos también genera una baja del valor de la misma. Por eso, quien venda algo exigirá que le entreguen más pesos, cuando más baje su poder adquisitivo; lo que llamamos inflación", explican desde la Fundación Libertad y Progreso.

Al respecto, el economista Alejandro Trapé consideró "lógico", que la velocidad de circulación o rotación aumente "y la demanda de dinero caiga, lo que es recíproco".

Según Trapé "con respecto a la pandemia, en ese momento estaba frenado el ritmo porque la gente salía menos, la actividad también era menor. Pero ese cambio de manos significaba una demanda de dinero artificialmente contenida, por eso, a diferencia de lo que ahora ocurre, la inflación en 2020 fue del 36%".

¿Adónde van los $$$ cuando cambian de manos? Las opciones son bienes de uso (cambiar el auto, electrodomésticos) o mejoras de inmuebles. Si tiene moneda nacional y busca algo más sofisticado, apunta a instrumentos "que permitan perder menos frente a la inflación y devaluación".

En inversiones, la rotación también es palpable. Así lo ve Carina Egea, responsable en Mendoza de PPI (Portfolio Personal Inversiones).

"Lo que se ve en la economía doméstica con la rotación del dinero, también lo ven los inversores. Hay carteras al 2024 que se desarman para posicionarse en plazos más cortos, a febrero-marzo en pesos. También hay una alta rotación ahí: una cosa es deuda corporativa, que son inversiones un poco de más largo plazo, con el boom de las ON (Obligaciones Negociables) o fondos de inversión, y otra la pública o del Estado", analizó Egea.

Estado busca $$ ¿y los ahorristas?

Justamente, el Estado y su necesidad de financiamiento también juega. De hecho, en lo que va del año 2022 para muchos analistas el Ministerio de Hacienda ha recurrido a un "festival" de colocaciones en pesos, entre bonos y letras del Tesoro pero con una respuesta dispar por parte de los inversores del mercado.

Más allá de esa necesidad, y de las condiciones que ofrece para tentarlos, la última licitación demostró que hay un problema de confianza. De hecho, fue considerada la más pobre desde la realizada el 27 de mayo pasado: con la obligación de cubrir pagos por $164.233 millones, apenas consiguió captar $165.866 millones.

Para los expertos de PPI "no alcanza con refinanciar pagos, el Tesoro necesita financiamiento adicional para cerrar el programa financiero en 2022 en un momento de gran debilidad del mercado local".

Mientras tanto, ese "roll-over" al que recurre el Gobierno está atado a esa tendencia de ahorristas a "sacarse de encima" los pesos que tienen.

"Buscan liquidez a 48 y 72 horas inclusive, que lo garantizan los fondos de inversión, para poder darse vuelta y afrontar pago de sueldos y otros costos. En ese sentido, tanto las alternativas atadas a CER (inflación) y como dólar linked van muy parejos. Para inversores en pesos, es más recomendable un mix entre ambos", precisa Egea.

Frente a eso, para los analistas la situación del Tesoro es "preocupante". Sobre todo por el impacto que puede tener la falta de financiamiento en las reservas y en definitiva en la estabilidad económica, de cara a otra licitación el próximo lunes 28 de noviembre: debe cubrir pagos por $258.480 millones, con un 95% en manos privadas.

"La salud del mercado doméstico impacta sobre la salud de la economía argentina. Más allá de los instrumentos en sí, el mercado de pesos posee una importancia gravitante para el financiamiento del déficit del Tesoro. En otras palabras, si el financiamiento no se consigue mediante esta vía, es probable que se busque por otra alternativa peor como la asistencia monetaria del BCRA. Si a ello le agregamos las consecuencias de un roll-over bajo sobre la perspectiva del excedente de pesos y vencimientos que crecerán significativamente en 2023, la situación se complica aún más.

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