23 de marzo de 2026
{}
Polémica

La controversia por las reservas: el Gobierno apuesta a flotar sin dólares

Milei desafía al FMI al afirmar que no hacen falta reservas. El Gobierno deja flotar el dólar sin acumular dólares en el Banco Central.

Por Marcelo López Álvarez

En su extenso monólogo radial del último fin de semana en Radio Mitre, el presidente Javier Milei volvió a encender el debate con una afirmación tan contundente como polémica: “No hacen falta reservas”. Fue la frase que coronó la seguidilla de definiciones económicas que marcan un rumbo claro y riesgoso para cada vez más economistas: flotar el tipo de cambio sin acumular dólares en el Banco Central.

La declaración presidencial no fue un desliz. En el equipo económico respaldan (por lo menos públicamente) esa mirada con una convicción que asombra incluso a aquellos que comparten el rumbo general de la gestión. “Lo que importa son las reservas netas en el largo plazo y hoy estamos cubiertos con lo que nos dio el FMI, aseguran (palabra más, palabra menos), los funcionarios de economía cada vez que son consultados por medios porteños, agregando que el repago de esa deuda será producto de la “evolución normal de la consolidación macroeconómica”.

image.png
Javier Milei en los estudios de Radio Mitre, el último viernes. Allí ratificó que no hace falta acumular reservas.

Javier Milei en los estudios de Radio Mitre, el último viernes. Allí ratificó que no hace falta acumular reservas.

Un Banco Central que no mira las reservas brutas

La estrategia oficial se traduce en hechos. El Banco Central cerró la última jornada con otra caída de reservas brutas, ubicándose en 38.395 millones de dólares, pero puertas adentro minimizan ese número. “Las reservas brutas ni las miramos”, aseguran desde la entidad.

La política cambiaria, en este marco, tiene una consigna precisa: no se compran dólares a menos que la cotización toque el piso de la banda de flotación. Por ahora, ese piso no se ha tocado y hasta opinadores económicos de trato regular con el presidente como Salvador Di Stefano comienzan a advertir que quizás nunca se llegue al piso.

Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/SalvaDiStefano/status/1927462614444966278&partner=&hide_thread=false

Pero la única verdad es la realidad y la acumulación de reservas (requerida por el FMI) no solo quedó en pausa sino que están cayendo.

El choque de visiones

El enfoque oficial contrasta con la postura de economistas como Martín Rapetti, de la consultora Equilibra. En un reciente documento titulado “Gobierno vs. Econochantas”, Rapetti refuta la tesis oficial: “El argumento de que para flotar no se necesitan reservas es contrario a toda la evidencia empírica”. Y agrega: Uruguay en 2002 tenía superávit de cuenta corriente y tipo de cambio alto. Desde entonces acumuló reservas netas todos los años”.

Según su análisis, los bancos centrales de Perú (que es señalado como ejemplo por el oficialismo) y Uruguay (referencia del FMI) manejan reservas que equivalen al 20% al 35% del PBI, mientras que Argentina apenas supera el 5%. “Incluso cumpliendo las metas del acuerdo, estaríamos lejos de esos niveles”, sentencia.

¿Una estrategia pasajera?

Entre los protagonistas del mercado prefieren creer que el discurso y la actitud del Gobierno tienen un alto contenido político y, tal vez, en el mediano plazo (léase luego de las elecciones) el presidente y su equipo vuelvan a coincidir con el corazón del argumento del FMI, pero ahora el timing político parece ser otro.

La posibilidad de validar un dólar más alto —cerca del techo de la banda— se baraja como una estrategia posterior, que habilitaría compras de divisas para fortalecer al BCRA. Pero por ahora, el Gobierno prefiere apoyarse en otro camino: la vuelta al mercado de capitales.

Milei lo anticipó con claridad: “Cuando el riesgo país baje a 550 puntos, saldremos a los mercados”. Así, el objetivo es refinanciar vencimientos sin usar reservas, una lógica que deja latente una pregunta clave: ¿puede seguir bajando el riesgo país si no se acumulan dólares? Por ahora parece estancado entre 600 y 700 puntos y para los cabalísticos ayer cerró en 666 puntos.

Dólares del Tesoro, no del Central

Desde el Ministerio de Economía insisten en que la clave está en mantener el superávit financiero. Confían en que eso bastará para que el costo del endeudamiento baje. Pero no se puede dejar de mirar con preocupación que las necesidades de dólares entre 2026 y 2030 podrían ascender a 214.000 millones de dólares, equivalentes al 31% al 36% de las exportaciones anuales.

En ese marco, el economista Ricardo Arriazu sostuvo en un evento del banco VALO (cuyo dueño es Juan Napolí, que fuera candidato a senador nacional por la Libertad Avanza) que el país necesita 100.000 millones de reservas para ser sustentable. “Eso nunca lo vamos a conseguir por cuenta corriente; tiene que venir por la cuenta capital, que es confianza”, afirmó. Y añadió: “Este es el momento en que la Argentina tiene que comprar”, también distanciándose del discurso y política oficial.

Arriazu también advirtió que el país va a ser caro, lo que podría generar bolsones de pobreza y descontento social, en una dinámica de destrucción más rápida que la creación de riqueza. La señal que esperan los inversores, según él, es política: “Afuera quieren ver que los argentinos apoyan el proceso”.

El mercado futuro y el rol del BCRA

Mientras tanto, el Banco Central intervino con fuerza en el mercado de futuros para contener expectativas devaluatorias. Según estimaciones del economista Fernando Marull, en mayo la entidad habría colocado 1.500 millones de dólares en contratos.

El impacto fue visible: el dólar mayorista trepó a $1.156, en una jornada afectada por el bajo volumen debido al feriado estadounidense. En el mercado, se proyecta que el tipo de cambio oficial cerrará el año en $1.315, con una suba estimada del 13,8%.

El director del BCRA, Federico Furiase, defendió en declaraciones radiales esta estrategia y sostuvo que la vuelta a los mercados “le permite al BCRA acumular reservas más rápido y le saca presión”, algo que en la práctica no se concreta. Y afirmó que no se busca endeudarse, sino refinanciar vencimientos y, en paralelo, remonetizar la economía para reactivar el crédito.

El Gobierno apuesta (por lo menos por ahora) a una estrategia riesgosa: dejar flotar el tipo de cambio sin reservas y delegar la acumulación de dólares en el sector privado o en el retorno a los mercados. La misma experiencia en el Gobierno de Mauricio Macri terminó con el gobierno del PRO corriendo al FMI y reinstalando el cepo.

Por más que no le guste a los integrantes del Gobierno, la sensación de “que esto ya lo vimos” se repite a cada paso.

LO QUE SE LEE AHORA
china va por todo: controla 48 activos mineros y pone el ojo en el litio argentino

Las Más Leídas

Resultados de Telekino: controlá el sorteo 2420 y números ganadores del domingo 22 de marzo
Conocé si el túnel internacionall está abierto o cerrado este domingo.
Brinco
Resultados del Quini 6 hoy domingo 22 de marzo: números ganadores del sorteo 3358
La fachada de las oficinas donde operraba el abogado mendocino Jorge Iván Yoma junto a sus socios