Historia y presente del Mantecol

Georgalos y Mendoza, cuna de fans de un símbolo de las Fiestas

La firma cordobesa supo elaborar aquí el postre navideño por excelencia. Cómo se recuperó la marca insignia, vendida en 2021. Mendoza, una plaza protagónica.

Por Miguel Ángel Flores

Nació de la cabeza de Miguel Georgalos, aquel inmigrante griego que al desembarcar en Argentina en 1939 quizá no se imaginaba que sería el fundador de un imperio de cosas ricas vinculadas a las mesas de Navidad y Año Nuevo asociado a su apellido. Y que sus herederos, luego de resignarla por la crisis del 2001, recuperarían a su marca insignia 21 años después, con Mendoza como una protagonista especial en cuanto a un consumo a prueba de todo.

Es en síntesis la historia del Mantecol, ese postre a base de maní consagrado como el dulce por excelencia de la sobremesa festiva. Más que una marca, un nombre propio para miles de fans en el país para quienes, como los mendocinos, no tiene sustituto. De hecho, Mendoza está entre las provincias que más lo consumen.

"Ni siquiera entra en un top 5 en el país. Mendoza es top 3 para Mantecol, es una de las plazas protagónicas de consumo para el mercado interno. Y también para la historia familiar tiene una importancia muy particular la provincia", remarca Miguel Zonnaras, presidente de Georgalos y, como nieto del fundador Miguel, parte de la tercera generación familiar.

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Para Miguel Zonnaras, presidente de Georgalos, Mendoza es más que una de las 3 provincias con más consumo de Mantecol

Para Miguel Zonnaras, presidente de Georgalos, Mendoza es más que una de las 3 provincias con más consumo de Mantecol

Historia y radiografía del mercado

En diálogo con Sitio Andino, el empresario desgrana parte de la historia reciente. Una historia inusual, que muestra cómo, a contramano de otros casos, los descendientes de la familia Georgalos pudieron recomprar en 2022 la nave insignia luego de haberla vendido a una multinacional más de dos décadas atrás.

Por eso, este año que se despide no será uno más para Georgalos y el Mantecol. Y para sus seguidores mendocinos tampoco.

A propósito, para Zonnaras, Mendoza es más que tierra de fans del Mantecol. Es que, según destaca el empresario cordobés "en la provincia la empresa tuvo actividad productiva e industrial. Llegamos a fabricar productos de Georgalos en el Centro de la ciudad, por supuesto con el postre de maní en el centro de la escena".

Y si, en plena alta temporada para las ventas de este tipo de productos, de repasar cómo está la demanda actual, su relevancia se hace notar todavía más. Es que la firma tiene una participación de mercado del 25% y 30% en la totalidad de los productos asociados a las Fiestas, es decir, además del postre, turrones, confituras y panificados.

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De ida y de vuelta

Corría el año 2021, y la crisis socioeconómica que sacudió el país también fue una bisagra para Georgalos. De hecho, las deudas forzaron una decisión impensada entre dos opciones: o vender la totalidad de la compañía o Mantecol, su marca/activo más importante. Del otro lado del mostrador esperaba el candidato a comprar, la multinacional Cadbury (luego pasó a ser Mondelez).

"Fue la decisión más importante para la vida de la empresa. Incluyó la marca y toda su línea de producción. Sin ella hubiera sido prácticamente imposible para Georgalos seguir adelante. Significó reestructurar deudas y reconvertirla tecnológicamente, para concentrarnos en el resto de las unidades de negocios", reseña Zonnaras.

Georgalos y Mondelez llevaron adelante un acuerdo de producción, por el cual con su capacidad instalada la primera mantuvo la elaboración de algunos productos para la segunda.

Pasaron más de 20 años antes de que se abriera una oportunidad. Y la tendencia de los negocios en el mundo hizo que Mondelez manifestara su intención de desprenderse de algunos de sus activos en Argentina. Básicamente, vinculada a un cambio de política, más alejada de productos con alto contenido de azúcar.

Y el 8 de julio fue el "día D", el del reencuentro o el retorno de Mantecol a manos de la familia que lo creó y convirtió en un fenómeno. Ese día, Georgalos firmó el contrato que significó la recompra de la marca y su planta de producción en Victoria (provincia de Buenos Aires), donde también se elaboran chocolates.

Para el presidente de la firma, luego de un año y medio de negociaciones, fue "devolverle el ADN a nuestra empresa. Siempre digo que Georgalos es empresa gracias a Mantecol, que fue el comienzo de este sueño productivo-comercial, por eso era tan importante volver a tenerlo en nuestro portfolio de marcas".

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