El Gobierno de Javier Milei sigue con su política del tero y, mientras grita fuerte por un lado, por otro avanza sigilosamente hacia el proceso de competencia de monedas o dolarización de la economía. En estas horas, ARCA (ex AFIP) balizó el camino para masificar la facturación en dólares con el mismo valor legal que en pesos.
La Resolución General 5616/2024 permite a los ciudadanos, ya sean trabajadores, prestadores de servicios o comerciantes, emitir comprobantes en monedas extranjeras. Este cambio acompaña el lanzamiento de la primera tarjeta bimonetaria y la iniciativa para mostrar precios en dólares en supermercados, todos pasos claros y significativos hacia la dolarización.
La normativa, basada en el DNU 70/2023, "Bases para la Reconstrucción de la Economía Argentina", modifica el sistema para registrar operaciones en divisas extranjeras.
Entre las medidas, los precios en góndolas, presupuestos de servicios o acuerdos de contratos de locación se deberán expresar en pesos y dólares. Las operaciones en dólares deberán tomar como referencia el tipo de cambio vendedor informado por el Banco de la Nación Argentina (BNA) del día hábil anterior a la emisión del comprobante.
En el caso de facturas manuales, el emisor deberá especificar el tipo de cambio utilizado. Para comprobantes digitales, el sistema incluirá automáticamente el tipo de cambio y permitirá agregar el impuesto al valor agregado correspondiente. ARCA también informará en su micrositio “Factura Electrónica” las monedas controladas y sus cotizaciones diarias.
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Pavimentando el camino para la dolarización, la ex AFIP reglamentó la facturación en dólares.
La resolución de ARCA fija un cronograma para poner en marcha el sistema, que comienza el próximo 15 de enero de 2025 con la habilitación del servicio de homologación externa. El 5 de marzo entrará en vigencia el “Facturador Móvil” y el 15 de abril de 2025 será obligatoria la adopción de los nuevos sistemas de registro en moneda extranjera para quienes lo utilicen.
Durante el período de transición, los emisores deberán consignar el tipo de cambio especificado en la normativa. La medida aplica exclusivamente a transacciones en divisas, mientras que las operaciones en pesos continuarán con las reglas actuales.
En busca del dólar perdido
El esquema de “competencia de monedas” impulsado por Javier Milei representa un paso hacia la estabilización económica mediante la adopción del dólar como moneda alternativa. Sin embargo, esta transición plantea desafíos sociales y productivos.
La movida de ARCA no solo busca avanzar sigilosamente en la dolarización, sino también facilitar la “salida al mercado” de los dólares blanqueados o que incluso hoy todavía quedan en los colchones argentinos.
El contexto no es inocente. El rebote del dólar blue y los financieros, en un marco de fortalecimiento de la moneda norteamericana en todo el mundo (menos en la Argentina), llevó a intervenir fuerte ayer al Gobierno en el mercado para sustentar sus políticas de dólar barato, controlar la inflación y garantizar el carry trade. Al panorama que comienza a nublarse se le agrega que, en los últimos días, los depósitos en dólares bajaron un 13 %, una señal clara de que quienes entraron al blanqueo comienzan a sacar sus dólares del sistema aun pagando el 5 % de “multa”.
¿ A contramano del mundo ?
El peso argentino se ha apreciado significativa y artificialmente por las medidas del equipo económico de Javier Milei desde su asunción. La decisión de mantener a rajatabla esa política en un contexto en el que el mundo camina en sentido inverso enfrenta riesgos por la devaluación de monedas emergentes como el real brasileño y la baja de tasas de la FED.
La economista Marina Dal Poggetto es reiterativa en advertir que, cuando se observan series largas (como se debería hacer siempre), cuando el Dollar Index se acerca a los 120, Argentina siempre tuvo problemas serios. Hoy, el Dollar Index, que oscilaba en los 90 puntos hace unos meses, crece rápidamente, ubicándose en los 107 puntos en las últimas horas, con la promesa de seguir creciendo a medida que se acerca la asunción de Donald Trump, a quien Javier Milei no deja de encenderle velas y elevarle rezos.