Día de la Industria 2025: la UIA alerta por caída de producción y empleo
En su día la industria argentina atraviesa una crisis de producción con 40 mil empleos perdidos y pymes en jaque. La UIA reclama un nuevo Contrato Productivo.
Día de la Industria 2025: la UIA alerta por caída de producción y empleo.
En el Día de la Industria, Argentina llega a la conmemoración con menos motivos para celebrar y más dudas sobre el horizonte de la producción y el empleo. La producción fabril cayó 1,2% en junio, según el Índice de Producción Industrial (IPI) del INDEC en su serie desestacionalizada, y acumula una pérdida de alrededor de 40.000 empleos desde 2023.
El fenómeno se enmarca en un contexto de desregulación de importaciones, presión cambiaria y una demanda interna debilitada que dificulta la recuperación del sector. La Unión Industrial Argentina (UIA) presentará hoy un “Decálogo para un nuevo contrato productivo” y aprovechará la jornada para reclamar medidas urgentes al Gobierno.
La producción fabril cayó 1,2% en junio, según el Índice de Producción Industrial (IPI) del INDEC.
Foto: Prensa Gobierno de Mendoza
El acto se realizará en Córdoba, encabezado por Martín Rappallini, presidente de la UIA, contará con la presencia del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, figura clave en el oficialismo por su capacidad de diálogo. También asistirán el presidente de la UIA de Córdoba, Luis Macario, y el gobernador Martín Llaryora, referente del nuevo espacio Provincias Unidas. La entidad fabril busca, a través de este encuentro, amplificar su reclamo por un marco institucional que permita contener la caída de la producción y evitar un mayor desincentivo a la inversión.
Indicadores en retroceso
Los datos disponibles pintan un cuadro complejo y convergente en varios frentes. En junio, la utilización de la capacidad instalada (UCII) se ubicó en 58,8%, lo que implica que más de cuatro de cada diez máquinas permanecieron ociosas. Esta cifra representa una caída de más de 14 puntos porcentuales respecto de junio de 2024. Salvo la refinación de petróleo, la mayoría de los rubros industriales registra caídas, con especial intensidad en productos del tabaco y minerales no metálicos, que retrocedieron más del 25%.
La contracción también se traduce en empleo. Según la UIA, el sector ya perdió aproximadamente 40.000 puestos desde fines de 2023; en promedio, la caída es de 1.500 empleos mensuales. Este descalón laboral se refleja en un deterioro del tejido productivo y, a la vez, en presiones sociales y de consumo que condicionan la demanda de insumos y maquinaria.
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La Industria argentina celebra su Día en un contexto de caída que tiene ribetes históricos y preocupantes.
Un modelo en tensión
Los empresarios y analistas señalan varios factores que alimentan el deterioro. Por un lado, la apreciación cambiaria encarece la producción local frente a la competencia externa. Por otro, la decisión del Gobierno de contener las paritarias limita la capacidad de recuperación del consumo interno. A estos elementos se suma la desregulación de importaciones, que facilita el ingreso de productos terminados y desplaza la producción nacional.
Los datos de comercio exterior refuerzan la tendencia: en julio, las exportaciones crecieron 7,5% interanual, pero las importaciones lo hicieron en 17,7%, reduciendo el superávit comercial a la mitad respecto del año anterior. Los industriales advierten que este marco podría consolidar un sendero de primarización de la economía, con inversiones centradas en sectores extractivos y una participación de la industria cada vez menor en el Producto Bruto Interno (PBI).
Pymes en jaque
El cuadro se agrava para las pequeñas y medianas empresas (pymes), que concentran gran parte del empleo fabril. APYME señala que las firmas de este segmento producen, en promedio, un 35% menos que en 2023, y enfrentan serias dificultades para sostener sus plantillas. “Abrir indiscriminadamente las importaciones es criminal”, advierten desde la organización, que añade que siete de cada diez pymes mantienen o reducen su nivel productivo en los últimos trimestres. El acceso al financiamiento emerge como otro cuello de botella: apenas un tercio de las micro y pequeñas empresas logró obtener crédito en el último semestre, mientras las tasas de interés, empujadas por la política oficial, encarecen los proyectos de inversión y obligan a muchas compañías a sostenerse con endeudamiento.
Escenarios a futuro
La conmemoración del Día de la Industria se da en un marco histórico: el país celebra cuatro siglos del primer embarque de un producto argentino con valor agregado al exterior. Sin embargo, la realidad industrial dista mucho de aquella efeméride. El nivel de actividad aún se mantiene por debajo de noviembre de 2023, y muchos recursos ociosos siguen sin ser aprovechados. La encuesta de INDEC sobre expectativas empresarias indica que apenas el 23% de los industriales prevé una mejora en los próximos meses, mientras que más de tres cuartas partes esperan que la situación se mantenga igual o empeore, mientras el futuro depende que el futuro dependerá de variables hoy adversas: el acceso al crédito, el consumo interno y la presión de los productos importados.
El verdadero desafío no es solo frenar la caída, sino sostener el entramado productivo de un país que, históricamente, ha dependido de su industria para su desarrollo. Si no se adoptan medidas urgentes y coordinadas, el Día de la Industria podría convertirse en un símbolo de advertencia sobre el rumbo económico argentino y la capacidad de respuesta de sus políticas industriales.