Crece el desempleo y se multiplica el trabajo de baja calidad
El INDEC confirmó el crecimiento del desempleo. Además, los puestos de trabajo que se crean son informales o de baja calidad regidos por el monotributo.
Los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) son una vez más consistentes con la realidad de la actividad económica que viven a diario los ciudadanos. En el cuarto trimestre de 2024, el desempleo alcanzó el 6,4%, un incremento significativo respecto al 5,7% registrado en el mismo período del año anterior.
El aumento de la tasa revierte la tendencia descendente observada desde la pospandemia y confirma la incapacidad de los procesos económicos actuales para generar trabajo y, sobre todo, de calidad.
Según el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), mientras que se crearon 78.000 nuevos puestos de trabajo en comparación con el cuarto trimestre de 2023, la PEA incorporó a 193.000 personas. Este desequilibrio ha llevado a un aumento de 182.000 desocupados, elevando la cifra absoluta a 1.485.000 personas sin empleo.
La tasa de actividad, que mide la proporción de la población que participa en el mercado laboral, aumentó 0,2 puntos porcentuales, lo que indica que más personas están ingresando al mercado en busca de oportunidades. Sin embargo, la tasa de empleo, que refleja el porcentaje de personas ocupadas sobre la población total, mostró una ligera disminución de 0,1 puntos porcentuales, situándose en 45,7%. Esta caída, aunque marginal, sugiere una desaceleración en la capacidad del mercado laboral para absorber la creciente oferta de trabajadores.
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Informalidad y precariedad laboral: Un problema estructural
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es la reducción en la cantidad de trabajadores registrados y no registrados. La población ocupada con descuento jubilatorio, que representa a los trabajadores formales, disminuyó 0,6 puntos porcentuales, alcanzando el 21,1% de la población total. En términos absolutos, esto implica una contracción del 1,9% interanual en este segmento de trabajadores formales.
Por otro lado, la proporción de trabajadores sin descuento jubilatorio, es decir, aquellos en la economía informal, también se redujo al 11,9% de la población total, registrando una caída de 0,2 puntos porcentuales interanual. Esta disminución del empleo no registrado, aunque menor, refleja una contracción en el segmento de trabajadores informales, que históricamente ha funcionado como un refugio en períodos de crisis económicas.
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Crece el desempleo, pero también la precariedad laboral y los trabajos de poca calidad.
Mayor presión sobre el mercado de trabajo
Un dato que refleja el creciente estrés del mercado laboral es el aumento de la población ocupada demandante, es decir, personas que tienen un empleo pero buscan activamente otro. La tasa de este segmento creció en 1,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo trimestre del año anterior, lo que indica una creciente insatisfacción laboral o la necesidad de mejorar ingresos en un contexto inflacionario.
Adicionalmente, si se considera la totalidad de las personas en búsqueda de empleo (desocupados, subocupados y ocupados demandantes de un nuevo puesto), el informe del CEPA señala un aumento del 8,8% interanual en esta categoría, lo que sugiere una creciente presión sobre el mercado de trabajo y una mayor competencia por cada empleo disponible.
Qué explica el aumento del desempleo
El incremento en la desocupación puede explicarse por una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre ellos, se destacan:
Incorporación de nuevos trabajadores al mercado: La leve recuperación económica y la necesidad de ingresos adicionales en los hogares podrían haber impulsado a más personas a buscar empleo, aumentando la oferta de trabajadores en un mercado que no logra absorberlos completamente.
Estancamiento en la generación de empleo: Aunque se crearon nuevos puestos de trabajo, el ritmo de crecimiento no ha sido suficiente para compensar el incremento de la PEA.
Ajustes en el sector privado y público: Diversas empresas han enfrentado dificultades para sostener sus plantillas debido a la incertidumbre económica y la necesidad de reducir costos.
Precarización del empleo: La caída en el empleo registrado y no registrado sugiere que la calidad del trabajo disponible también ha disminuido, lo que puede explicar el aumento en la cantidad de ocupados demandantes.
Los datos del cuarto trimestre de 2024 son bien consistentes con la economía real, y la perspectiva del primer trimestre del 2025 que estamos transitando no parecen ser mejores.